Rudecindo Vega plantea al Ejecutivo una estrategia quinquenal con seguimiento constante de obras para superar la crisis de infraestructura hídrica y garantizar el servicio ante los embates climáticos del Niño Costero 2026.
RCR, 18 de agosto 2026.– El exministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento y expresidente de SEDAPAL, Rudecindo Vega, planteó la necesidad de aplicar una estrategia nacional de largo plazo para resolver de fondo las deficiencias del servicio de agua potable y alcantarillado en el país. Ante el impacto del fenómeno El Niño Costero 2026 y las recientes precipitaciones que afectaron diversos puntos de la capital, el especialista sugirió formalmente al Gobierno de la presidenta Keiko Fujimori declarar la emergencia del sector durante todo el quinquenio presidencial.
«Lo que yo he sugerido a la presidenta Keiko Fujimori es que declare en situación de emergencia el abastecimiento de agua potable y el sistema de alcantarillado y saneamiento a nivel nacional por los cinco años que dura el gobierno. Pero, además, que incluya un sistema de gestión que permita hacer seguimiento a los proyectos, obras y prestación del servicio en todo el país», sostuvo Vega en declaraciones a Red de Comunicación Regional (RCR).
Remarcó que la atención de la coyuntura climática requiere superar la lógica de reaccionar únicamente durante los desastres. Explicó que atribuir a SEDAPAL la responsabilidad por las inundaciones registradas en distritos de Lima Sur, como Villa El Salvador y Villa María del Triunfo, responde a un enfoque equivocado.
Aclaró que la función principal de la empresa estatal se limita a la provisión de agua potable y a la gestión del alcantarillado, mientras que la implementación y mantenimiento del drenaje pluvial es una competencia legal que recae en el gobierno nacional, los gobiernos regionales y los municipios locales.
En ese sentido, Vega sostuvo que pretender resolver la emergencia del Niño Costero mediante una reestructuración inmediata de SEDAPAL resulta inconveniente en la coyuntura actual.
Si bien reconoció que la empresa estatal necesita una reingeniería empresarial urgente para incrementar su eficiencia y erradicar malas prácticas de corrupción, enfatizó que este proceso debe enfocarse en depurar los malos elementos sin recurrir a posturas privatizadoras ni desviar la atención de las labores inmediatas de mitigación, tales como la descolmatación de ríos y quebradas.
Finalmente, el exministro advirtió sobre las severas limitaciones de infraestructura que enfrenta la capital, donde el déficit del servicio alcanza al 6% de la población y bordea el 18% cuando se incluye a las familias que sufren de racionamiento.
Para garantizar el suministro continuo durante todo el año frente al crecimiento demográfico, instó a impulsar proyectos de gran envergadura, entre los que destacan la construcción de nuevas presas en las cuencas altas de los ríos Chillón, Rímac y Lurín, el aprovechamiento sostenible de aguas subterráneas, la instalación de plantas desaladoras y la ampliación de la red de tratamiento de aguas residuales a nivel nacional.













