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LIMA COLAPSA ANTE LLOVIZNAS POR FALTA DE PLANIFICACIÓN Y PREVENCIÓN: EXPERTA PLANTEA REESTRUCTURACIÓN DE SEDAPAL Y DEL MINISTERIO DE VIVIENDA

Presidenta de la ONG Desarrollo Urbano Sostenible, Giovanna Castagniño, advierte que SEDAPAL opera con 13 gerencias y 73 áreas, con duplicidad de funciones y sin una adecuada línea de mando.

RCR, 18 de agosto 2026.– Lima volvió a mostrar su vulnerabilidad frente a las lluvias luego de que una precipitación de apenas 0.43 milímetros causó afectaciones en los distritos de Chorrillos, Villa María del Triunfo y Villa El Salvador, entre otros sectores de la capital.

Para Giovanna Castagniño, presidenta de la ONG Desarrollo Urbano Sostenible (DUS), esta grave situación es consecuencia del crecimiento desordenado de Lima, y también de tres décadas de deficiencias en planificación y falta de prevención frente a eventos climáticos como la DANA y el Niño Costero 2026.

“Lo que carece todo el país es planificación. No ha existido una planificación adecuada para evitar que esto colapse. Dentro de esa planificación no hay estudios previos indispensables para determinar cómo se debe estructurar una ciudad, como una topografía o un estudio hidráulico, y separar las aguas residuales de las aguas de lluvia, porque van por canales diferentes. Eso es lo que no se ha dado en estos distritos”, afirmó Castagniño en Red de Comunicación Regional (RCR).

Falta un sistema de drenaje

La especialista explicó que la ausencia de una red diferenciada para aguas residuales y pluviales incrementa el riesgo de desbordes. “Han caído 0.43 milímetros, es decir, menos de medio centímetro y en esa línea tiene que haber un sistema integrado de drenaje urbano”, dijo.

A ello se suma la insuficiente capacidad de captación superficial, debido a la falta de sumideros y estructuras ubicadas estratégicamente en los puntos bajos de la ciudad.

“La red sanitaria, que es el alcantarillado se ha mezclado conjuntamente y ha colapsado. Estas lluvias, aunque sean mínimas, se focalizan en diferentes puntos de la ciudad, pero los distritos y las ciudades no tienen sumideros, no tienen captaciones en puntos bajos, no hay cunetas que puedan direccionar esta agua hacia los lugares que corresponden para que haya una determinada fuga y eviten lo que hemos visto”, señaló.

La falta de infraestructura para retener temporalmente el agua constituye, además, otro punto crítico.

Castagniño sostuvo que las ciudades deben incorporar reservorios y espacios capaces de almacenar las precipitaciones durante los episodios de lluvia. Entre las alternativas mencionó los denominados parques inundables, diseñados para recibir temporalmente el agua y reducir el impacto sobre viviendas y vías.

Tres décadas de abandono

El problema no se limita a una deficiencia de los sistemas de drenaje. Lo atribuyó a un proceso prolongado de decisiones insuficientes en materia de infraestructura y gestión pública, que ha incrementado los riesgos en Lima y de otras ciudades del país frente a fenómenos climáticos.

“Tenemos tres décadas de desidia por parte de los funcionarios y la falta de gestión. Ha habido un abandono absoluto en cuanto a toda la infraestructura a nivel nacional y las consecuencias son estas”, manifestó Castagniño, al señalar que las deficiencias comprometen tanto a los gobiernos locales como al Ministerio de Vivienda y Construcción y al Ejecutivo.

Advirtió que el riesgo no se concentra únicamente en Lima. Piura, Lambayeque, La Libertad y otras zonas del país también enfrentan escenarios de exposición ante lluvias intensas, por lo que consideró necesario identificar rutas de emergencia para el desplazamiento del agua y mantener despejados los puntos de evacuación y drenaje.

Reestructuración de SEDAPAL

En este escenario, Castagniño planteó que la presidenta Keiko Fujimori adopte medidas de emergencia y una reestructuración en SEDAPAL y el Ministerio de Vivienda y Construcción.

“SEDAPAL, con sus 13 gerencias y sus 73 áreas, tiene que ser definitivamente reestructurado. Ante eso, declarar en emergencia SEDAPAL, pero también declarar en emergencia estas zonas que deben de ser identificadas desde ahora”, sostuvo.

Recomendó reducir las 13 gerencias de SEDAPAL debido a la existencia de funciones que, según afirmó, se superponen. “Tiene 13 gerencias, 73 áreas. Hay duplicidad de responsabilidades en las áreas y no hay una debida línea de mando que indique lo que se tiene que hacer. Entonces, se debe reducir esas 13 gerencias simple y llanamente”, aseveró.

Propuso incorporar modelos internacionales de gestión hidráulica y sistemas de sensores que permitan detectar en tiempo real el incremento del flujo de agua en puntos críticos y activar alertas antes de que se produzcan nuevos colapsos.

La especialista sostuvo que las municipalidades deben coordinar con SEDAPAL la limpieza y mantenimiento de las vías, colectores y puntos donde suele concentrarse el agua, mientras el Ejecutivo debe impulsar una política nacional de planificación urbana y prevención. El objetivo, remarcó, es que la población reciba alertas oportunas y conozca cómo actuar ante una emergencia.

LIMA REVELA SU VULNERABILIDAD ANTE DESASTRES Y PONE EN DEBATE LA REESTRUCTURACIÓN DE SEDAPAL