RCR, 12 de septiembre 2026.- Las comunidades amazónicas exigen que su representación en el Congreso de la República sea calificada y recaiga en personas con formación capaces de contribuir al desarrollo de sus pueblos, sostuvo el ecologista David Landa, integrante del colectivo Moyobamba 500 Años.
“En la era de la informática y la comunicación, urge incorporarlos más a nuestros tiempos y darles una representación en el Parlamento. Conversaba con un dirigente de estas agrupaciones representativas indígenas en Moyobamba y él me dijo: ‘Nosotros estamos peleando para tener una representación en el Parlamento’”, afirmó Landa en la secuencia Reflexiones Amazónicas de Red de Comunicación Regional (RCR).
Landa contó que el dirigente planteó además que esa representación no debería limitarse a garantizar una cuota, sino que tendría que responder a determinados criterios de preparación. “El pueblo nativo indígena, en este caso de la etnia awajun, dice: ‘Nuestra representación tiene que ser calificada’. O sea, un ingeniero, un abogado, un biólogo, lo que sea, para que lo que vaya a producir en favor de mi comunidad sea lo más adecuado”, señaló.
Actualmente, la legislación establece una cuota del 15% para representantes de comunidades indígenas en determinados espacios de los gobiernos regionales y municipales.
Sin embargo, Landa advirtió que esta disposición no siempre se traduce en una representación efectiva. Según indicó, en las últimas elecciones solo 15 nativos indígenas lograron presencia en algún consejo regional o municipal, mientras que otros 33 representantes de los 48 considerados procedían de otros orígenes.
Cuota y mercantilismo
El ecologista cuestionó, además, la forma en que algunos partidos políticos gestionan esta cuota y sostuvo que la exigencia legal puede generar negociaciones alrededor de las candidaturas. “El problema es que hay un mercantilismo puro”, afirmó.
Sostuvo que esta práctica aparece cuando algunos postulantes conocen que la cuota indígena resulta necesaria para la inscripción de una lista y condicionan su participación a una compensación económica. “Porque él sabe que la norma exige que hay un 15% y si no tiene ese 15% la lista no se inscribe. Entonces pongo precio a mi participación. No es en todos los casos, pero en muchos casos pasa esto”, declaró.
Saberes ancestrales
Frente a la exigencia de una mayor preparación para los representantes, Landa planteó que la formación académica no debería significar el desplazamiento de los conocimientos tradicionales de las comunidades. En esa línea, contó cómo es la postura de un dirigente awajun cuando se discutió qué ocurriría con los sabios de las comunidades que no hubieran pasado por el colegio o la universidad. “’Ellos serán nuestros asesores’, respondió el dirigente”. Para Landa, esta alternativa permitiría combinar la preparación parlamentaria con la sabiduría ancestral de los pueblos indígenas.
Intereses de las ONG’s
El segundo gran problema está relacionado con el trabajo de determinadas ONG’s en las comunidades indígenas. Landa cuestionó a las ONG’s que priorizan sus propios objetivos antes que el desarrollo de los pueblos amazónicos.
“Algunas ONG’s están trabajando a favor de sus intereses. Y los intereses de estos pasan por dejar esas comunidades como mendigos, receptores de mendrugos y elementos pivot para generar atracción de proyectos, de estos o lo otros”, manifestó.
Landa contrastó esa situación con experiencias que, a su juicio, muestran que existen dirigentes indígenas capaces de impulsar iniciativas productivas y ambientales. Contó su conversación con un joven apu de la comunidad indígena de San Rafael, en la Amazonía peruana, quien le explicó proyectos vinculados con tecnología del café, producción, postcosecha y reforestación.
“Se debe sancionar a las ONG’s que pervierten a nuestras comunidades indígenas”, sostuvo finalmente Landa, quien pidió mayor control sobre las organizaciones que, según su cuestionamiento, pueden distorsionar las prácticas y necesidades de los pueblos indígenas.













