- El presidente del directorio de Compañía de Minas Buenaventura y titular de Expomin Perú 2026 sostuvo que la transición energética global posiciona al metal rojo como una oportunidad estratégica para impulsar la infraestructura, la manufactura y el desarrollo del país.
RCR, 12 de septiembre de 2026.- El Perú enfrenta un momento decisivo para consolidar su posición en el mercado minero global. De acuerdo con Roque Benavides, presidente del directorio de Compañía de Minas Buenaventura y de la feria Expomin Perú 2026, el país ostenta la cartera de proyectos de cobre más importante del mundo, un recurso clave cuya demanda crecerá exponencialmente en el marco de la transición energética.
En el marco del trabajo conjunto entre el Ministerio de Energía y Minas (Minem) y el Ministerio del Ambiente (Minam) para destrabar proyectos de inversión, Benavides instó a acelerar los procesos regulatorios con el fin de aprovechar el ciclo favorable de este mineral crítico.
Superar a la competencia regional
El líder gremial recordó las palabras del expresidente Alan García sobre el verdadero potencial del sector: “El Perú está en capacidad técnica de disputar el liderazgo mundial de producción de cobre a Chile”.
Actualmente, mientras Chile encabeza la producción global con 5,3 millones de toneladas anuales y el Perú bordea los 2,7 millones —habiendo disputado recientemente las posiciones secundarias con la República Democrática del Congo—, la ejecución integral de la cartera cuprífera peruana permitiría un salto cuantitativo sin precedentes.
«Si pusiéramos en valor nuestros proyectos, podríamos superar la producción de Chile. Trabajando juntos y de forma complementaria, somos los países que más cobre producen en el mundo», destacó Benavides a Red de Comunicación Regional (RCR)
El optimismo del sector responde a fundamentos de oferta y demanda en los mercados internacionales. El cobre ha dejado de ser únicamente un metal industrial tradicional para convertirse en el insumo estratégico fundamental para la electrificación, los vehículos eléctricos y la generación de energías renovables.
Analistas y proyecciones de mercado proyectan que en un plazo de 8 a 10 años la demanda mundial podría registrar un déficit estructural cercano al 35%. Esto ha presionado los precios al alza, consolidando al mineral no solo como un commodity relevante, sino como la piedra angular del desarrollo económico nacional para las próximas décadas.
Para Benavides, el verdadero valor de destrabar la cartera minera radica en la dinamización de toda la economía real bajo el concepto de «vasos comunicantes».
Dijo que la formalidad y responsabilidad ambiental en la minería actúan como un catalizador para otros sectores productivos con mayores ingresos para el desarrollo de carreteras, conectividad eléctrica e infraestructura digital, impulso a la industria manufacturera y de proveedores locales, así como la sinergia directa con el desarrollo agroindustrial y el turismo mediante la mejora de la red logística.
Finalmente, Benavides subrayó la importancia de mantener la integración con grandes mercados globales como China, principal comprador de cobre del mundo que avanza aceleradamente en proyectos de infraestructura energética. En un contexto global donde la transición limpia es prioritaria, poner en marcha los megaproyectos peruanos no es solo una opción comercial, sino una oportunidad histórica para el desarrollo sostenible del país.













