- La megaobra no solo asegurará el agua potable y de riego, sino que plantea un giro de 180 grados para optimizar la producción frente al cambio climático.
RCR, 01 de julio de 2026.- Tras más de 40 años de gestiones y espera, la construcción de la presa de Chonta está cada vez más cerca de convertirse en una realidad. Esto luego de concretarse la transferencia de 81 millones de soles por parte del Gobierno Central, un logro alcanzado gracias a un sólido modelo de trabajo público-privado.
Víctor Requelme, presidente de la Junta de Usuarios de Riego del Río Chonta, expresó el entusiasmo de la población cajamarquina ante este hito que transformará la matriz productiva y social de la región.
En declaraciones para la Red de Comunicación Regional (RCR), Requelme enfatizó la importancia de la cooperación interinstitucional.
“Estamos contentos y agradecemos el trabajo articulado de la Municipalidad de Cajamarca, la Junta de Riego Río Chonta, la Municipalidad del Distrito de Baños del Inca y la minera Newmont Yanacocha.
Acá hay que resaltar bastante que sin el aporte de Newmont Yanacocha no hubiera sido posible también esta obra de gran envergadura”, puntualizó el dirigente, recordando que en 2005 la empresa privada financió con un convenio los estudios preliminares (geológicos, ambientales e hidrológicos) que sirvieron de base para el expediente técnico final.
Impacto social y económico
El megaproyecto hídrico contempla un espejo de agua con una extensión de 180 kilómetros y una capacidad de almacenamiento de 47 millones de metros cúbicos.
De este volumen total, se detalló que 33 millones de metros cúbicos se destinarán estrictamente para potenciar la agricultura y la ganadería local, mientras que 11 millones abastecerán de agua potable para el uso doméstico de la población, resolviendo una demanda histórica.
Además de garantizar la seguridad hídrica, Requelme apuntó que el proyecto generará beneficios múltiples, incluyendo el aprovechamiento energético y el desarrollo de un nuevo corredor turístico en la zona en torno al embalse.
Para la Junta de Usuarios, el verdadero reto comenzará en paralelo a la ejecución física de la represa. El dirigente propuso dar «un giro de 180 grados» mediante capacitaciones constantes, proyectos piloto para la diversificación de cultivos ante el cambio climático y la urgente modernización del agro cajamarquino.
“Habiendo agua hay vida y hay visión para hacer grandes cosas. Hoy la tecnología ha avanzado bastante; en Cajamarca sería excelente implementar los sistemas de riego tecnificado, tal como se viene haciendo con éxito en Huaraz y Arequipa”, concluyó Requelme, instando al Estado y a las instituciones privadas a no detener los esfuerzos de desarrollo técnico en favor de las futuras generaciones.













