Más de la mitad de sus redes y conexiones tienen más de 30 años de antigüedad.
RCR, 06 de septiembre de 2026.- Una inversión de más de S/60 mil millones y una gestión eficiente y estable es lo que necesita SEDAPAL para modernizar su infraestructura de agua y saneamiento en Lima Metropolitana.
Así lo señaló Miguel Alzamora, economista senior del Instituto Peruano de Economía (IPE), quien consideró que la situación actual de SEDAPAL es compleja y requiere atender problemas estructurales que afectan la calidad y continuidad del servicio.
“La situación más clara es la antigüedad de las redes y conexiones: más de la mitad tiene más de 30 años y muchas son anteriores al inicio de siglo. Esta antigüedad significativa se refleja en la continuidad y, sobre todo, en la problemática del servicio. Muchas de las conexiones apenas permiten sostener en Lima Metropolitana cerca de 20 horas de abastecimiento, o un poco más, cuando en la mayoría de los países de la región el servicio puede mantenerse durante todo el día”, afirmó Alzamora en la secuencia Radar Económico de Red de Comunicación Regional (RCR).
Ante estas deficiencias, el economista sostuvo que SEDAPAL deberá afrontar un proceso de modernización que incluya la renovación de sus redes y la ampliación de la cobertura en las zonas urbanas que continúan expandiéndose.
“En la medida que se requieran recursos hoy en día lo que se estima que estos puedan ascender a más de 60 000 millones de soles. Y si bien necesitas recursos, también necesitas gestión y eso va a ser dos aristas que se deben complementar hacia el futuro”, enfatizó.
Más de 1 millón de personas sin agua
Según el Censo 2025, más de 655 mil personas no cuentan con agua por red pública y cerca de 894 mil carecen de desagüe en Lima Metropolitana y el Callao.
“Estamos hablando de que cerca de 600 000 personas dentro de la ciudad carecen con acceso al agua por parte de la red pública y luego en saneamiento y desagüe es aún más grave el problema porque afecta a cerca de 900 000 personas. Si juntamos los que no tienen acceso al agua vía red pública y los que no tienen acceso saneamiento son casi 1 millón de personas”, expresó.
A las carencias de infraestructura se suma la inestabilidad en la conducción de la empresa. Alzamora sostuvo que el constante cambio de funcionarios dificulta sostener una política de largo plazo. “El último quinquenio han estado a cargo de SEDAPAL, 12 gerentes y 8 presidentes de directorio. Y cuando hacemos la comparativa en perspectiva de esas cifras, encontramos que a inicios de siglo era la cuarta parte de autoridades a cargo”, precisó.
Por ello, planteó que SEDAPAL debe establecer metas de inversión y mantenimiento que puedan mantenerse independientemente de los cambios en su dirección.
Añadió que las deficiencias no se limitan al estado físico de las conexiones. SEDAPAL también enfrenta problemas de gestión que terminan afectando sus ingresos, debido a la proporción de agua que distribuye pero que no llega a registrarse para su facturación.
“Hoy en día lo que se ve dentro de SEDAPAL es que incluso existe una alta proporción de lo que llamamos agua no facturada, es decir, agua por la cual SEDAPAL no registra y no puede evidentemente facturar”, señaló.
Frente al Niño Costero 2026
Alzamora considera que SEDAPAL tiene una capacidad de respuesta cada vez más débil ante los impactos del Niño Costero 2026 en Lima Metropolitana.
“Algunas métricas nos indican cómo podría responderse de SEDAPAL ante problemas de gran magnitud como el Niño, evidentemente la capacidad de respuesta es cada vez menor, incluso mucho menor en comparación a otras EPS. Hoy en día cada vez la fragilidad se acentúa más e incluso el contexto puede evidenciar una fragilidad aún mayor”, advirtió.
Remarcó que según Cenepred, cerca de 2 millones de personas en Lima enfrentan un riesgo muy alto de resultar afectadas por el Niño Costero 2026. Una situación que se vio en cómo una reciente DANA afectó zonas de Villa El Salvador, San Juan de Miraflores y Chorrillos.













