RCR, 27 de junio de 2026.– Las fiestas tradicionales de Moyobamba y el Raymi Llaqta de Chachapoyas demuestran que el patrimonio cultural puede convertirse en un motor de desarrollo económico al dinamizar el turismo, la producción local y la generación de ingresos. Así lo afirmó el ecologista e integrante del colectivo Moyobamba 500 Años, David Landa, al destacar las celebraciones en la capital de San Martín.
«No pude imaginar que esos bailes multitudinarios terminarían escalando hasta obtener un récord Guinness como el baile folclórico más grande del mundo. Hemos levantado cifras y descubrimos un movimiento económico de aproximadamente 2.9 millones, casi 3 millones de soles durante estas fiestas. Las pequeñas fábricas textiles empezaron a producir aquí los vestidos y accesorios, generando una dinámica económica muy interesante», afirmó Landa en la secuencia Reflexiones Amazónicas, de Red de Comunicación Regional (RCR).
Tradición que mueve la economía
Landa explicó que las tradicionales «pandillas» de Moyobamba atravesaban un proceso de pérdida de participación debido a los cambios demográficos registrados en la ciudad. Frente a ese escenario impulsó la denominada «pandilla motivacional», una iniciativa orientada a convocar a colegios y población para recuperar esta expresión cultural. «La pandilla es un baile multitudinario que recorre las calles en un ambiente festivo y alegre. La llamé ‘pandilla motivacional’ porque buscábamos motivar a la población para recuperar una tradición que poco a poco se estaba perdiendo», explicó.
Esa iniciativa fue creciendo con el paso de los años hasta alcanzar reconocimiento internacional, y con ello impulsó una importante cadena productiva: las familias adoptaron una vestimenta uniforme inspirada en la Amazonía de las décadas de 1950 y 1960, lo que incrementó la demanda de prendas, accesorios y calzado confeccionados por talleres locales.
Indicó que los confeccionistas dejaron de traer prendas terminadas desde otros mercados, y optaron por adquirir las telas para elaborar los productos en Moyobamba. Refirió que una de las fábricas llegó a producir alrededor de 2,000 vestidos en la presente temporada, mientras otros talleres y puntos de venta también registraron ingresos significativos gracias a la festividad.

El Raymi Llaqta de Chachapoyas
Landa destacó que un fenómeno similar ocurre con el Raymi Llaqta de Chachapoyas, festividad que reúne expresiones culturales de los distintos distritos de la región Amazonas mediante danzas, vestimentas y tradiciones ancestrales. “Hay un flujo turístico impresionante, porque ahí sí la ganancia es por partida doble. Es un impacto notable. En Chachapoyas los hoteles no han dado más debido al elevado flujo de visitantes”, expresó. Mientras, restaurantes, comercios y otros negocios también se benefician del incremento del turismo.

El Festival de la orquídea
Contó además que la Amazonía cuenta con otras expresiones culturales, entre ellas mencionó el Festival de la Orquídea, que se realiza cada noviembre en Moyobamba y congrega a numerosos visitantes interesados en conocer la producción de orquídeas naturales e híbridas de la región.
Asimismo, resaltó la Semana Santa de Lamas como otra celebración que moviliza gran cantidad de personas, así como el Mijano, tradicional actividad vinculada al aprovechamiento sostenible de los recursos hidrobiológicos en Chazuta, que también despierta creciente interés turístico.













