PARKINSON EDUCATIVO

Redacción 02 de julio del 2019 - 9:38 AM

Por Ántero Flores-Aráoz

Se supone que los Ministros de Estado, llamados así porque ayudan al Presidente de  la República y al Presidente del Consejo de Ministros a cumplir las labores gubernamentales de nivel nacional, que la ciudadanía les confió, directa o indirectamente, dentro del sistema democrático, deben hacerlo con eficiencia en el sector que les fuera asignado y además con conocimiento de la temática del mismo, pero también con suficiente prestancia y presencia para hacer cumplir en el correspondiente Ministerio, las políticas de Estado que fuesen adoptadas.

Cuando por un “pantallazo” o “periodicazo” las autoridades de algún sector de la administración pública tiemblan y recurren al fácil recurso del avestruz, que, muertos de miedo esconden la cabeza, francamente es preocupante, pues se supone deben resolver problemas y no esconderlos como “tierrita” debajo de la alfombra y, lo que es peor, sin dar la cara ni tampoco atender a los afectados. En resumen, autoridades afectadas simultánea y sorpresivamente por el mal del Parkinson al temblarles la mano y a la otitis al no oír ni escuchar a quienes algo tienen que decir.

Lo expuesto es porque ha llegado a mis manos información de que las autoridades del Ministerio de Educación recurrieron a la fácil decisión de resolver un importante contrato que le daría al Sector la oportunidad de cumplir con la política gubernamental de tener un Perú bilingüe con la enseñanza del idioma inglés en los colegios públicos, que hará que los alumnos de ellos estén por lo menos al mismo nivel de los alumnos de colegios privados en que se enseña satisfactoriamente el inglés.

Mediante el contrato al que nos referimos se dotaba por lo menos 2,000 escuelas públicas de nivel secundario de todo el Perú de una plataforma de software para la enseñanza del inglés y de la examinación de los estudiantes  para conocer su nivel de aprendizaje. Los alumnos involucrados serían de aproximadamente 600,000, las licencias para utilización de modernísimo software  para profesores de 2001 institutos educativos, esto es 5,178  licencias, a lo cual se agrega los cuadernos de trabajo,  el manual digital de orientaciones pedagógicas, el manual de usuario de la plataforma, auriculares y hasta mouses.

Como consecuencia de la temblorosa resolución del contrato en cuestión, sustentada en opinión de funcionarias con pocas semanas en el cargo, tendremos que nuestros educandos seguirán careciendo de enseñanza de otro idioma en forma aprovechada, pese a que lo lógico era que si había alguna observación a algún componente del paquete educativo, se pudiera subsanar la misma, que según nos dicen, en el caso concreto, se trataba de la guía de orientación pedagógica, en que cualquier error, al ser un documento digital,  fácilmente se corregía con una fe de erratas o la reimpresión.

El valor del componente cuestionado era de 50,025 soles, escasamente el 0.07% del total del contrato, diminuto importe por el que se dejará a más de medio millón de alumnos sin enseñanza adecuada del inglés, al no tener acceso a una plataforma de clase mundial y acreditada para tal tarea. Una pena por cierto, pero aún superable.