LOS IMPACTOS DE “TIA MARIA”

Redacción 04 de julio del 2019 - 1:37 PM

Escribe Julio Failoc Rivas

La decisión del Gobierno del presidente Vizcarra de otorgarle la licencia de construcción al proyecto Tía María de Southern Perú, no solo es un craso error, sino que también, una decisión apresurada que agudizará la conflictividad socio ambiental con su secuela en la paralización y gobernabilidad de importantes proyectos en el sur del Perú.

Si el cálculo de Martín Vizcarra era salvar un proyecto minero que ayude en algo nuestra alicaída economía, pues, con esta decisión, está poniendo en riesgo más de tres proyectos que estaban a punto de convertirse en unidades mineras en el corto y mediano plazo, además de crear problemas de gobernabilidad con la minería ya consolidada en Arequipa, Puno, Moquegua, Apurímac y Tacna.

El sur está más movido que de costumbre. Las movilizaciones sociales producidas recientemente tienen algo que ver con la reunión en el Valle de Tambo -convocada por las juntas de usuarios- donde las autoridades arequipeñas reiteraran un rotundo “no al proyecto Tía María”.

El ingreso intempestivo al campamento de Quellaveco de parte de los pobladores de la comunidad campesina Tumilaca, Pocata, Coscore y Tala, la movilización de la población de Candarave en Tacna, en contra de Southern Perú, la suspensión de las audiencias públicas para la presentación del EIA del proyecto minero Zafranal, la reunión de las comunidades en el distrito de Orurillo de Puno en contra del proyecto Santo Domingo, entre otras acciones, dista mucho de ser una simple casualidad.

El proyecto Tía María es una papa caliente que no tiene soporte político de ninguna autoridad del sur del Perú. Salvo el presidente Vizcarra, ninguna autoridad local, ni congresista se atreve a apoyar. Nadie cree, como lo señala la empresa Southern Perú, que el 70% de la población del Valle de Tambo apoya el proyecto Tía María. Una reciente encuesta hecha por el Grupo IDESSIA contradice estos resultados. Da cuenta que cerca del 63% de los arequipeños está en contra del proyecto Tía María. Si así piensa los arequipeños, que son más abiertos a la inversión minera, ¿alguien podría creer que la población del Valle de Tambo respaldaría el proyecto minero en el porcentaje que señala el gerente financiero de la empresa Southern Perú?

La gobernabilidad empresarial ganada a pulso en muchos años por Cerro Verde, Teck Resources, Anglo American y Minsur, empiezan a ponerse en cuestión por la luz verde que le dará en estos días el gobierno al proyecto Tía María.  

Lo cierto es que el otorgamiento de la licencia de construcción al proyecto Tía María generará una movilización social de grado 10 con daños difíciles de controlar, con una profundidad tal, que moverá todo el sur del Perú, con las secuelas letales en la población y un gran daño a la inversión privada que este gobierno dice defender.

Todavía está a tiempo señor presidente, piense en el país, en la población a la que se debe, ¿y porque no decirlo?, piense también en la inversión privada que tanto necesitamos para crecer.