LA NUEVA PANDEMIA

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No estamos en contra de las medidas de protección dictadas por el gobierno, sin embargo, creo que hay saber dimensionarlos para evitar el pánico. Algo no se está haciendo bien y creo que debemos someterlo a discusión.

La excesiva concentración y la difusión del contagio y de las muertes provocadas por el Covid-19 de parte de los medios de comunicación y la difusión de noticias falsas en las redes sociales, en torno a la propagación masiva y sus efectos mortales de este virus, está provocando un pánico generalizado en la población.

Los anuncios de las medidas de emergencia de parte del gobierno–que nadie duda que son correctas- sin evaluar los impactos colaterales que podrían provocar en la población, también han hecho lo suyo.

Estos dos elementos están generando miedo en la población, algo que muy pocos habían tomado en cuenta. La reacción natural de volcarse a los supermercados para estoquearse de útiles de aseo y productos de primera necesidad es una respuesta al miedo de contagiarse. La gente cree que habrá un contagio masivo e incontrolable en la población a tal punto que ya no se podrá salir a la calle, sin correr el riesgo de ser contagiado por el Coronavirus.

Toda esta histeria colectiva ha provocado el surgimiento del virus de la pandemia de los vivos y de los hipocondriacos, los cuales van a tener efectos sobre el manejo, control y la capacidad de las familias para prevenir el contagio de este virus.

La pandemia de los vivos, están haciendo de las suyas. Han visto la oportunidad en la histeria colectiva de la gente para hacer negocios con los útiles de aseo, agua y víveres de mayor consumo. Se han volcado a los supermercados para comprar todo y de todo, dejando, técnicamente los almacenes vacíos de productos de primera necesidad, con la consiguiente alza de precios y el perjuicio para prevenir el virus. Los hipocondriacos, por su lado, están generando un desorden en los hospitales, centros de salud, y los centros telefónicos (dedicados para la atención de casos sospechosos), con llamadas alarmantes, creyendo que han adquirido el Coronavirus, distrayendo la atención hacia pacientes equivocados.

Los medios de comunicación tienen que reducir su visión sensacionalista de la noticia para captar audiencia. Deben concentrase más en las buenas noticas, en lugar de alarmar a la población. El Coronavirus ha sido neutralizado e incluso en la China, en donde se originó el virus, ha sido revertido. El 70% de la población que había sido infectada ya se han recuperado.

¿Alguien informa que los riesgos de muertes por este virus son muy bajos? Para que se tenga una idea: según las cifras oficiales, los niños menores de 10 años el riesgo de muerte es casi nulo, y que los muertos entre las edades de 10 y 50 años solo alcanza el 0.4%.

Nadie habla del Dengue, ni de las víctimas que ha cobrado. Sólo en América hubo 3.139.335 casos de dengue, el mayor número desde que hay registros, según el reporte de la OPS/OMS. En el Perú ya cobró 22 víctimas por dengue, mientras que, por Coronavirus se han contagiado el mismo número, pero sin ningún deceso.

Reiteramos, no estamos en contra de las medidas de prevención para proteger a la población, pero todo a la medida y la dimensión del problema, sin generar alarmas, ni miedo en la población. Cuidado que todos le tenemos miedo a la muerte, ¿o no?