EL BAILE DE UNA ESTRELLA

EL BAILE DE UNA ESTRELLA

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
  • El pasado lunes 18 de mayo culminó Last Dance, el documental que cuenta la historia de la última temporada Michael Jordan con los Chicago Bulls.

“Cuando lo vi jugar pensé que Dios se había disfrazado de jugador de baloncesto”, comentó más de una vez la leyenda de los Boston Celtics, Larry Bird, sobre Michael Jordan. El pasado lunes 18 de mayo se estrenaron los dos últimos episodios de The Last Dance, el documental que cuenta la historia de la última temporada con Chicago Bulls de “MJ”. Para muchos amantes del deporte ha sido el único contenido de carácter fresco que han podido conseguir durante la cuarentena ya que ha revelado diversos secretos de vestuario sobre la interna de uno de los equipos más ganadores en la historia.

Como muchos otros documentales armados a base de material de archivo y entrevistas, The Last Dance es una construcción narrativa estructurada en base a un punto y no se debe tomar como una visión objetiva de los hechos. Partiendo de la base de la última temporada de “Your Airness” con la franquicia de Chicago, abordamos la carrera del, para muchos expertos, mejor basquetbolista de todos los tiempos.

El material del archivo es de una calidad excelente. Se sabe que The last dance fue el nombre que se le dio a la que se preveía como la última temporada (97/98) de los jugadores Michael Jordan, Scottie Pippen y el entrenador Phil Jackson en el equipo, luego de ganar 5 anillos de campeones en siete temporadas. Para retratarla se habilitaron cámaras siguiendo al detalle la intimidad del vestuario durante todo el curso baloncestístico. Algo bastante habitual en una actualidad donde la intimidad se ha perdido, pero que por aquel entonces era poco común. El material quedó guardado por más de 20 años en los archivos de la NBA y ahora, luego de la aprobación de Jordan, finalmente ha visto la luz. Todo acompañado por una serie de entrevistas a los jugadores, dirigentes y staff técnico que estuvieron presentes durante ese último baile. 

Otro punto destacado es la organización de ese material. Jason Hehir y sus editores armaron una estructura temporal muy clara que va y vuelve varias veces al “presente” de la última y conflictiva temporada de los Bulls a varios vectores temporales del pasado (Su draft por los Chicago Bulls, el primer anillo de campeón o la muerte de su padre y su retiro temporal en 1993). El documental también se da tiempo para contar la historia de los otros protagonistas del equipo: Pippen, Jackson, pero también Dennis Rodman y, en menor medida, Steve Kerr y Toni Kukoc.

Es así que la serie va avanzando a través las campañas del equipo desde antes de ser una franquicia relevante (cuando MJ llega, los Bulls eran casi el hazmerreír de la liga) hasta llegar a la última temporada con la consecución del sexto anillo. En el ínterin se nos presenta a los personajes principales también fuera de su rol en el equipo. Así, la serie logra construir fuertes y sistemáticos contrastes entre esos héroes y algunos “villanos” de la liga (generalmente los jugadores de equipos rivales como Larry Bird, Magic Johnson, Patrick Ewing y Reggie Miller)

Hemos visto muchos documentales con muy buen material de archivo y una excelente organización narrativa. ¿Qué es, entonces, lo que diferencia a The Last Dance? Digamos que, para ser un “documental oficial”, lo que llama la atención es su franqueza, frescura y su sinceridad. Seguramente, los conocedores de los detalles de la vida tanto deportiva como personal de Michael Jordan podrán notar las ausencias y las sutiles (o no tanto) alteraciones a la trama de su vida y su carrera. Eso era más que previsible en este tipo de productos. Lo que no era previsible es la honestidad de las revelaciones, de los secretos de vestuario y de otras intimidades que solo pueden darse en función del tiempo transcurrido, cuando todos los involucrados ya ven los partidos desde afuera, bien como técnicos, managers, dueños de equipos o dedicados a otras cosas.

Jordan controla la narración –como controlaba los partidos– pero deja abierta la posibilidad a que muchos lo vean como un bully, un genio del deporte tan pero tan talentoso que podía ser arrogante, agresivo y hasta maltratador con sus compañeros y vengativo con sus rivales. Siempre, dice él, en pos de la victoria y de la excelencia. Siempre pidiéndoles sacrificios a los otros que él duplicaba con sus propios esfuerzos. Y más allá de lo que uno pueda pensar respecto a su lógica (“Todo sirve con tal de ganar”), el hombre no tiene problemas en admitir que no siempre fue el tipo más simpático y amable del mundo. Algo que pocos deportistas reconocen y menos aún en documentales controlados por ellos mismos.

El último capítulo del documental cierra con Jordan respondiendo una pregunta que se hacen todos los fanáticos del baloncesto ¿Le dolió retirarse en su mayor pico de rendimiento? “Fue una pesadilla, creo que las cosas se hicieron mal y se pudo haber mantenido al núcleo del equipo para ir por el séptimo campeonato. No sé si lo hubiéramos conseguido, pero me hubiera gustado ser derrotado en la cancha, jugar hasta que alguien me diga ya no puedo más, que me largue de aquí”., contesta.

Programas Especializados

Previous
Next

Microprogramas

Previous
Next