DESPOJO Y MIGRACIÓN II

DESPOJO Y MIGRACIÓN II

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La acumulación de capital físico y el equipamiento de las dos principales ciudades en evolución constante producto de dos eventos que estaba ocurriendo en el extenso terreno de Loreto en la décadade los años 60 y 70. La carretera de penetración hacia la selva que conecta Pucallpa con la red carretera nacional con la construcción de la vía Federico Basadre que aceleró la dimensión demográfica de su principal ciudad (Pucallpa), ocupando extensos terrenos rurales, para el asentamiento de nuevas poblaciones, como también el despojo de extensas poblaciones maderables que se movilizaban con libertad por la nueva carretera, convirtiéndose en una ruta de despojo de la riqueza natural y una dinámica poblacional de colonos para asentarse en cualquier lugar del enorme espacio vacío con abundancia de recursos.

En Iquitos,la construcción de la Refinería, se construyó el Aeropuerto Internacional y se amplió el puerto fluvial; asimismo la ampliación de la red eléctrica para nuevas conexiones presionado por la mayor densidad poblacional como consecuencia de la creación de pueblos jóvenes y asentamientos humanos;de igual manera las nuevas conexiones de la red de agua el mismo que no fue acompañada de inversión en nuevas captaciones y distribución del líquido elemento y otras inversiones, tanto pública como privada, que configuraron una ciudad de rápido crecimiento en la época del boom petrolero, que cambio, para siempre, la vida social y económica de Loreto.

En la zona rural,el panorama era totalmente opuesto a la nueva configuración de la ciudad de Iquitos, y sus manifestaciones contribuían a un esquema de saqueo sin control y esta vez con mayor dinamismo por la mayor presencia de poblaciones foráneas acumulando patrimonio personal, y un Estado invisible. Tan solo el centro poblado de Trompeteros, epicentro de la actividad petrolera, comenzaba a echar raíces de crecimiento poblacional a gran escala, sin mayor inversión en crear infraestructura ni equipamiento social. Pasaron ya 60 años de vida social, económica y ambiental y la fotografía, sigue siendo la misma: el PBI per cápitade Loreto (la riqueza por persona) de 1960 es ligeramente mayor alo registrado en 2017 (US$ 1,505 a precios de 1990, poder de paridad adquisitiva)1 y esta información no vario para mejorar hasta el 2019.

Con respecto a la población con años de estudios con educación secundaria, en la provincia de Maynas es de 10 años, mientras que en las provincias petroleras como Loreto y Datem del Marañón este indicador social es de 6 y 5 años respectivamente para el año 2019.Es decir,tenemos una fuerza laboral en el sector rural con una educación básica de nivel primario, y este es el principal escollo para promover desarrollo rural con mayor escalonamiento de valor en cada uno de sus procesos productivos, y si se añade la brecha (ya histórica) de energía eléctrica, saneamiento y conectividad la situación las limitaciones son aún mayores.

Esta desatención del Estado para crear y construir capital físico y social, está expulsando población joven con talento y con escasas opciones de encontrar un nuevo porvenir más allá de su propio terreno,pero lejos de la extrema pobreza y desigualdad. Este escenario plantea una intervención focalizada a todo nivel para aplanar las condiciones habilitantes de un territorio rural, que sino le mostramos interés, será consumida por la informalidad de la minería, tala de madera, hoja de coca y tráfico de niñas. Estamos a las puertas del bicentenario, y si esperamos al Estado y del anuncio presidencial en estas fiestas patrias (con más de lo mismo) la situación no va cambiar. Va depender bastante de nosotros mismos y de la capacidad de articular esfuerzos institucionales y sociales para convertir un terreno corroído por la pobreza y desigualdad,en un espacio de riqueza social.
1 BID 2019

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