DAÑOS COLATERALES

Redacción 16 de julio del 2019 - 7:01 AM

Por Roger Grández Ríos, Director de Prospectiva Amazónica

Hasta el 10 de julio, según reportes de producción de la industria petrolera en Loreto que publica PeruPetro (www.perupetro.gobpe), son 20 días continuados que los 2 principales lotes de Producción de Loreto, como son el 192 y 8, que representan, en las condiciones actuales el 80% de la producción de Loreto, se encuentran paralizadas por la conflictividad social y en los términos que expresan las federaciones indígenas de movilización permanente y control del territorio al efectivizarse el paro indefinido a partir del 5 de julio anunciado el 28 de junio en San Lorenzo ante el desplante de la PCM.

Los lotes 192 operada por la empresa Pacific Stratus cuyo contrato de servicios vence el 5 de setiembre 2019, y el Lote 8 de PlusPetrol Norte que tiene vigente un contrato de licencia hasta el 19 de mayo de 2024, son responsable del 80% de la producción de petróleo de Loreto y esta paralización de sus actividades (20 días continuados) dejaron de producir petróleo por un valor aproximado de US$18.5 millones y aproximadamente 4,500 personas de planta sin trabajo temporal dejaron de percibir remuneraciones por un valor no menor a los s/.15 millones, sin tener en consideración de las actividades relacionadas al sector petrolero, que se quedaron sin chamba y dejando de movilizar recursos por s/.30 millones. Al no existir producción de petróleo crudo en los 2 principales lotes petroleros, el departamento de Loreto dejó de percibir asignaciones por concepto de canon de s/.9 millones, en estos 20 días de inactividad en las operaciones de la industria petrolera.

La única renta que se está valiendo el Estado y Loreto, como partes involucradas y beneficiadas, viene desde el campo Bretaña, del lote 95 operada por la empresa PetroTal que se encuentra en prueba larga y tiene contrato de licencia vigente hasta el 26 de diciembre de 2041, y que en los primeros 10 días de julio ya pasó los 50 mil barriles y es muy probable (si no ocurre circunstancias ajenas) que va sobrepasar su nivel de actividad del mes de junio que cerró en 130 mil barriles.

Una industria extractiva que aporta al PBI de Loreto con un poco más del 30% hoy, y en estas circunstancias, se encuentra en estado de shock, dejando de movilizar recursos  y rompiendo la cadena de pagos de millones de soles que está dejando de circular en Loreto en circunstancias donde la crisis recesiva vuelve a deambular y amenazando con fregarnos aún más la vida.
Se tiene que buscar una respuesta integral a los múltiples problemas que se generan alrededor de la industria petrolera, provocada por una mancha negra dejado atrás por actividades salvajes de explotación petrolera que ahora está afectando la salud y la vida de muchas poblaciones indígenas expuestas y continúan expuestas al riesgo por un Estado que no sabe cómo intervenir en suelos afectados y tampoco no sabe cómo reducir la enorme e inimaginables brechas de infraestructura social que ahora son símbolos de protestas y demandas sociales justas e incomprendidas al mismo tiempo. De hecho, los actos delincuenciales provocados a nuestro viejo y corroído oleoducto tienen que ser sancionados en el acto y no dejar que la impunidad sea un acto de valentía mal concebida.

El esfuerzo es múltiple y multinivel que involucra una acción decidida de todos los entes relacionados e involucrados, para no repetir la historia.