2021: UN AÑO RETADOR

2021: UN AÑO RETADOR

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El cocinero de talla mundial, Ferran Adrià de origen español, lleva en su éxito un binomio de resultados óptimos: su permanente decisión de hacer siempre algo diferente para poder diferenciarte de los otros, de los demás; y, es un convencido que la inversión en innovación es la palanca para decidir la tendencia a su favor, y en estos términos, el cocinero Ferran hizo de los insumos para su cocina algo básico: deconstruirlos para transformarlos en nuevas materias primas que sirven de insumos para sus nuevas recetas, sabores y gustos para su creciente clientela que sabe de lo que él sabe, y es capaz de resolver para su deleite, en un mercado más sabroso, y donde los alimentos primarios están ingresando a un proceso lento de escasez por efecto de los rápidos cambios climáticos y por un aumento de la población mundial, que se incrementa en 77 millones anuales.

Este año, y para adelante, los esfuerzos mundiales y la suma de sus capacidades en todos los segmentos van a delinear el futuro en sus escenarios pesimistas u optimistas; y la vacuna contra el Covid-19, para evaluar su eficacia, va marcar el reinicio de las actividades económicas y sociales en la esfera mundial, en medio de otra amenaza de una nueva cepa mutante que está haciendo retroceder a muchos países a confinarse una vez más. Lo que ocurre arriba, con los países más adelantados, les afecta en doble a los otros que están más abajo.

En Loreto, la pandemia en el 2020 nos dejó sin respiración, develo nuestras viejas y agrietadas estructuras económicas y nos va dejar con una secuela enorme de enfermedades que va requerir atención primaria y elevada carga de planeamiento organizacional e institucional. Nuestra productividad económica va caer hasta las profundidades más extrema, alcanzando un retroceso de no menos 30 por ciento en nuestro anémico PBI; la pobreza total va saltar como un resorte, pasando de 28 por ciento en el 2019 a no menos de 45 por ciento, es decir más de 460 mil personas estarán probablemente en estas condiciones; el desempleo total será un tema clave de aquí para adelante, y nuestra vieja estructura productiva no da espacio para nuevas oportunidades y opciones de empleo formal y de calidad, y no existe sectores dinámicos que sean suficientemente capaz de absorber (sectores de suplencia) mano de obra que fue expulsada por distintas razones en otras actividades. Ese ejército de mano de obra (capacidad instalada productiva ociosa) va tener que alojarse en sectores con baja productividad (comercio y servicios), en actividades ilegales y delictivas (minería aurífera, sembríos de hoja de coca, deforestación y comercio ilegal de especies silvestres), en pequeños negocios autónomos y en servicios transporte público informal y altamente contaminante (contaminación sonora y aire); esta demás mencionar, el incremento de la delincuencia, prostitución, trata de personas y abandono al grupo poblacional de mayor edad. Retos que nos enmarca un terreno donde se tiene que plantar condiciones para una reconversión de nuestra estructura productiva; es decir, como nos enseña el cocinero  Ferran Adrià, deconstruir nuestra economía local para volverlo a crear uno nuevo: más potente y de arranque rápido; para diversificar opciones productivas, distribuir riqueza y proteger nuestro paisaje natural.

Para este 2021, un año retador[1] para Loreto, y el escenario se comporta analizando la inversión pública, con una intervención por los tres niveles de gobierno en 5.6 por ciento al presupuesto inicial del año anterior, con un valor inicial de s/ 1 mil 219 millones 746 mil con muchas opciones de aumentar progresivamente en lo que va del año, alcanzando probablemente en más del doble de presupuesto en inversiones, sustentándose con la incorporación de partidas como el del Fideicomiso adelantado de s/1 mil millones (valorizado en 4 años de transferencia), el aporte de inversiones comprometidas en el Plan de Cierre de Brechas (no menos de s/400 millones en su primer año), el aporte del canon petrolero en un escenario favorable para un reinicio de la actividad petrolera (paz social y un oleoducto operativo). El escenario en el nivel de inversiones para Loreto es altamente favorable en un periodo donde se va combinar dos elementos: recuperación de la actividad económica y campaña electoral. Sin embargo otros elementos entran a la cancha para su evaluación y cuidado: la mayor inversión en construcción va demandar mayor cantidad de arena (blanca y de compactación) que van a presionar sobre los terrenos en varillales en la carretera Iquitos-Nauta, ocasionando invasiones y extracción ilegal por acercarse a estas fuentes de minería no metálica; gravillas (piedra chancada) recurso en abundancia en la provincia de Datem del Marañón y Alto Amazonas por sus condiciones geológicas. El ladrillo artesanal de producción local (no usada para infraestructura pública de buen tamaño, por sus condiciones especificadas en sus normas técnicas) va tener también una rápida recuperación, así como el ladrillo industrial y los materiales de construcción producidos en otras zonas van a tener en este primer trimestre del año un serio problema de abastecimiento por la condiciones climáticas (lluvia y nieves) retardando la operaciones de entrega, costos adicionales y obras con un aumento en sus valorizaciones.

El sector construcción será la clave para la recuperación de la alicaída economía de Loreto, y el esfuerzo público se va concentrar en toda su dimensión en planificar obras y calendarizar valorizaciones; pero será insuficiente y estéril para poder plantar condiciones para reconstruir nuestro sistema productivo y afianzar productividad de alto margen, en un terreno donde las infraestructura natural se encuentra expuestas y disponibles en un espacio donde la densidad del Estado es muy bajo (Loreto ocupa la última posición de densidad, según PNUD2), es decir la presencia del estado no se siente, no está donde debería estar. Deconstruir nuestro sistema productivo requiere de un plan de intervención bien pensado y sostenible, y por ahí tenemos ya una herramienta orientador que nos puede ayudar bastante (no es la única) en la búsqueda de nuestra riqueza escondida. El trabajo de la Universidad de Harvard[2] perfila las oportunidades de Loreto, y de las 58 actividades estratégicas que propone bajo un riguroso análisis científico, 37 de ellas pueden madurar en el mediano plazo (fase 2) y largo plazo (fase 3), y eso implica planificar, y como nosotros podemos contribuir a este propósito de manera desinteresada en un entorno de un contrato social sólida y de compromiso con el futuro.

Este es el inicio de un año bastante retador y de compromisos simultáneos cualquiera sea el suelo que pises.

[1] Mediante DS 001-2021-PCM declara el año 2021 como el “Año del Bicentenario del Perú:200 años de Independencia” 2 EL RETO DE LA IGUALDAD, diciembre 2019.
[2] La Riqueza escondida de Loreto: análisis de Complejidad Económica y Oportunidades de Diversificación Productiva. Harvar University 2020, tres entregas (octubre-diciembre)

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