Fuente: MINSA
Luego de que un informe del INS revelara que más de 125 000 niños y niñas entre 8 a 11 años presentan conductas sedentarias tras la pandemia
Lima, 25 de junio 2026.– Un reciente informe del Instituto Nacional de Salud (INS) del Ministerio de Salud (Minsa) advierte que niños y adultos realizan cada vez menos actividad física, mientras aumentan las horas frente a pantallas y las conductas sedentarias después de la pandemia por covid-19.
El reporte, elaborado por el Centro Nacional de Alimentación, Nutrición y Vida Saludable (Cenan) del INS, revela que, de 254 816 niños y niñas entre 8 y 11 años de edad, el 49.3 % presenta conducta sedentaria, es decir, permanece más de cinco horas al día sentado o acostado, sin contar las horas de sueño.
Además, tres de cada cuatro niños incrementaron su tiempo frente a pantallas tras la pandemia, una tendencia que, según el informe, ha contribuido a consolidar conductas sedentarias desde edades tempranas.
La situación también preocupa entre los adultos. El informe señala que solo el 3.1 % alcanza niveles altos de actividad física, mientras que el 60 % realiza actividad física baja o ligera. El problema es más marcado en mujeres y en residentes de zonas urbanas.
El informe forma parte de la evaluación de las políticas públicas implementadas en el marco de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable y advierte que el sedentarismo está estrechamente vinculado al incremento sostenido de la obesidad y el exceso de peso en el país.
Actualmente, el exceso de peso afecta al 34.1 % de escolares de primaria, a más de la mitad de los jóvenes de 18 a 29 años y al 78.5 % de los adultos entre 30 y 59 años.
La combinación de alimentación poco saludable y bajos niveles de actividad física incrementa el riesgo de enfermedades no transmisibles como diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
El Minsa recuerda que combatir el sedentarismo infantil es una tarea que involucra a toda la familia. Promover el juego al aire libre, limitar el tiempo frente a pantallas y fomentar la práctica regular de actividad física desde los primeros años de vida son acciones fundamentales para prevenir enfermedades, fortalecer el desarrollo físico y emocional de los niños y garantizar una mejor calidad de vida en el presente y el futuro.












