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GOBIERNO DE KEIKO FUJIMORI DEBE FORTALECER PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN PARA DESCONGESTIONAR LOS HOSPITALES DE LIMA

RCR, 06 de julio de 2026.- El gobierno de la presidenta electa Keiko Fujimori deberá priorizar el fortalecimiento del primer nivel de atención para reducir el hacinamiento que enfrentan los hospitales del Ministerio de Salud (Minsa) en Lima Metropolitana.

Así lo sostiene el exviceministro de Prestaciones y Aseguramiento en Salud, Herberth Cuba García, quien afirmó que esta debe ser una de las primeras tareas de la nueva gestión, junto con una adecuada articulación entre centros de salud e institutos especializados a nivel nacional.

“El tema más importante es el funcionamiento de los hospitales y en este caso tiene que haber una explicación ¿cómo vienen funcionando los hospitales en Lima metropolitana que están a cargo del Minsa y cuál es la relación para que estos funcionen con los gobiernos regionales? Hay que hacer ajustes para fortalecer el primer nivel de atención porque estas cuatro áreas: la promoción de la salud, la atención precoz de las enfermedades, la prevención de las enfermedades, la atención de los enfermos crónicos y las emergencias o urgencias poco complejas, conforman el 80 % de la carga que hay de atención médica en el país. Si se resuelve este primer nivel de atención con esas características se tendrá hospitales ya menos hacinados, menos abarrotados”, declaró Cuba en Red de Comunicación Regional (RCR).

Hacinamiento en hospitales

Explicó que uno de los principales problemas del sistema de salud es que las áreas de emergencia y los consultorios hospitalarios reciben a numerosos pacientes que podrían ser atendidos en centros de salud del primer nivel. “En los hospitales las emergencias se llenan, se hacinan con pacientes que quizás no sean emergencia o son emergencias poco complejas que pueden ser resueltas en el primer nivel de atención o con pacientes crónicos, hipertensión, diabetes, que pueden ser atendidos tranquilamente en el primer nivel de atención”, señaló.

Añadió que esta situación provoca un uso ineficiente de los hospitales de mayor complejidad. “Ese hacinamiento artificial por una mala gestión de las citas y del flujo de los pacientes genera que los hospitales no den la atención adecuada para los pacientes que realmente tienen emergencias o que requieren intervenciones altamente complejas; igual pasa con los institutos, que se llenan de pacientes que no deberían ser atendidos porque ellos son para atenciones altamente complejas”, advirtió.

Una radiografía del sistema

Cuba sostuvo que el proceso de transferencia de gobierno es una oportunidad para que el Minsa entregue un diagnóstico completo del sector al equipo de la presidenta electa. “Es una muy buena oportunidad para realizar un balance. Si no se le entrega una radiografía de lo que ocurre en el MINSA o en las otras instituciones de salud, poco es lo que puede hacer el nuevo gobierno para implementar a futuro”, enfatizó.

En ese contexto, indicó que cada dirección general y ejecutiva del MINSA debería presentar informes detallados sobre la situación institucional. “Es importante un balance porque eso debería ya estar preparado; debería tener listo las diversas direcciones generales, direcciones ejecutivas, todo un informe de gestión de cada una de ellas con todo lo que se viene haciendo, qué proyectos están por concluir, qué proyectos están en trámite, qué proyectos se van a inaugurar próximamente”, manifestó.

Evitar “bombitas”

El exviceministro remarcó que la transferencia no debe limitarse a entregar información administrativa, sino identificar los problemas críticos que el nuevo gobierno deberá resolver desde el inicio. “Van a tener que darse cuenta qué aspectos críticos tiene el Minsa para poder entrar ahí y corregir, para que no sean estos lo que se dice en el argot administrativo, que no dejen bombas o que no le dejen algunos desajustes que luego generen gran impacto negativo en la gestión entrante”, afirmó.

Consideró indispensable revisar el estado de las inversiones en infraestructura sanitaria, especialmente las que ejecuta el Programa Nacional de Inversiones en Salud (Pronis), para evitar que continúen paralizadas obras hospitalarias. Según indicó, el equipo entrante debe conocer cuántos hospitales están próximos a inaugurarse, cuáles permanecen detenidos y qué medidas deberán adoptarse para reactivar esos proyectos.

Mayor capacidad sancionadora

Además, sostuvo que otra de las tareas pendientes para el gobierno entrante será fortalecer la autoridad del Minsa frente a los gobiernos regionales, a fin de garantizar el cumplimiento de las políticas sanitarias nacionales. “No existe rectoría sin dientes; un ente rector que no tiene potestad sancionadora no es rector. Cuando se hacen las políticas y los gobiernos regionales no las cumplen, no les pasa nada”, sostuvo.

Cuestionó que actualmente el Gobierno Nacional carezca de mecanismos efectivos para exigir el cumplimiento de normas sanitarias. “Pero también la pregunta es qué hizo el gobierno nacional, qué sanción ha aplicado, cómo ha hecho, qué medida coercitiva ha realizado para que se cumpla la norma. Bueno, ninguna. Es un tema que tiene que resolver el gobierno entrante”, concluyó.

GESTIÓN DEL MINSA Y LA TRANSICIÓN DE GOBIERNO