Fuente: CultiVida
- CultiVida advierte que la prevención temprana será determinante para reducir el impacto de un nuevo escenario climático en el agro peruano.
Lima, Julio 2026.- El impacto del último Fenómeno de El Niño dejó una lección clara para el sector agrícola: actuar después de la emergencia eleva las pérdidas económicas y productivas. Por ello, ante un nuevo escenario climático, especialistas recomiendan fortalecer desde ahora las medidas de prevención y preparación en el campo.
El antecedente más reciente evidencia la magnitud del riesgo. Durante el Niño Costero de 2023 se registraron aproximadamente 74,000 hectáreas de cultivos perdidas y 120,000 hectáreas afectadas, afectando la productividad agrícola, dañando infraestructura y generando mayores costos para miles de productores.
Según informó Rubén Carrasco, director ejecutivo de CultiVida, el incremento de lluvias, las variaciones de temperatura y las condiciones favorables para la aparición de plagas pueden alterar los ciclos productivos y afectar directamente el rendimiento de los cultivos.

“Esperar a que lleguen los daños ya no es una alternativa. La prevención debe comenzar con medidas concretas como el mantenimiento de canales y drenajes, el monitoreo permanente de plagas, la evaluación de zonas vulnerables y el uso de información climática para tomar decisiones oportunas”, señaló.
Carrasco agregó que los productores requieren complementar su experiencia en campo con asistencia técnica, seguimiento de pronósticos y una mayor articulación con instituciones públicas y privadas vinculadas al sector.
Entre las principales recomendaciones figuran revisar la infraestructura hidráulica, fortalecer el manejo del riego, identificar áreas expuestas a inundaciones y promover una planificación agrícola basada en información climática actualizada.












