Fuente: Diario Uno
Comuneros de la comunidad nativa de Kumpanam, ubicado en el distrito de El Cenepa, provincia de Condorcanqui, región Amazonas, se levantaron con lanzas, machetes y palos ante el intento de desalojo de sus tierras y viviendas por parte de mineros ilegales que vienen amenazándolos desde varios meses.
Mayo 2026 .– El Líder de la Asociación de la Comunidad Nativa, Nerbin Juwau realizó la denuncia y rechazó públicamente las pretensiones de este grupo de empresarios liderados por Edwin Bolaños, Jorge Bedoya, Smith Victor Nanch, Juan Ibarra, Edwin Bastidas, Guillermo Bolaños, Nicolás Culqui y al empresario ecuatoriano Solórzano, quienes estarían financiando la creación de un puesto de vigilancia con el objetivo de ingresar a su territorio ancestral para luego saquear la riqueza de su comunidad nativa.
“No permitiremos que empresas saqueadoras, en complicidad con mafiosos, vengan a sorprender al pueblo originario. Hacemos de conocimiento público que esta vez la vigilancia será con todos los hermanos de las diferentes comunidades Awajún y Wampis de la cuenca del Cenepa” sentenció el líder indigena.
Asimismo, exigieron al Presidente de la República, Presidencia del Consejo de Ministros, Ministerio de Cultura, Ministerio del Interior, Ministerio de Defensa, Ministerio del Ambiente, Defensoría del Pueblo, Fiscalía de la Nación, Gobierno Regional de Amazonas, Policía Nacional del Perú, Fuerzas Armadas, y organismos internacionales que garanticen los derechos de la población indígena afectada por la minería ilegal enquistada en el Alto Cenepa.
También dejaron en claro que responsabilizan al Estado Peruano por cualquier acto de violencia o enfrentamiento que ocurra si se insiste en imponer puestos de vigilancia sin consulta y con participación de actores cuestionados.
Según indicaron los dirigentes comunales, estas personas buscarían tomar control y colocar este puesto de comando que promoveria la minería de manera ilegal
Son más de 150 comuneros, entre niños, adultos y personas mayores, que se verán afectados si son desalojados de este territorio que recientemente había sido recuperado para actividades agrícolas.











