Fuente: MIDAGRI
· Evento académico busca consolidar la generación de semillas de alta calidad genética en favor de los productores.
Lima, 28 de abril de 2026.- Del 20 al 22 de agosto, la ciudad de Chiclayo será desde el II Congreso Peruano de Semillas y Viveros, evento de alcance nacional que organizará el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), a través del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), en articulación con la Asociación Peruana de Semillas (APES) y la Universidad Señor de Sipán.
Este importante evento, que se desarrollará en la Universidad Señor de Sipán de Chiclayo, tiene como finalidad fortalecer las capacidades del sector agrario mediante la transferencia de tecnologías, conocimientos e innovaciones que contribuyan a mejorar la productividad, competitividad y sostenibilidad de la agricultura peruana.
Para ello, el evento promoverá el intercambio de experiencias, el fortalecimiento de capacidades y la articulación entre productores, investigadores, viveristas, empresas semilleras, comercializadores, entidades reguladoras y académicos sobre el impulso de tecnologías enfocadas en generar semillas de calidad, plantones con alto valor genético, calidad sanitaria y trazabilidad.
Entre los temas que se abordarán figuran temas estratégicos para el desarrollo del sector agrario, tales como la importancia del uso de semillas certificadas, la incorporación de nuevas tecnologías en fitomejoramiento, la producción y exportación de semillas híbridas en contraestación, así como la conservación, manejo y aprovechamiento sostenible de semillas y recursos fitogenéticos.
“El Segundo Congreso Peruano de Semillas y Viveros se constituye en una plataforma clave para impulsar la modernización del agro peruano, promoviendo la adopción de tecnologías innovadoras, el uso de semillas certificadas y el desarrollo de viveros tecnificados”, apuntó Jorge Ganoza Roncal, presidente ejecutivo del INIA, durante la ceremonia de lanzamiento.
En el Perú, la tasa de uso de semillas certificadas se mantiene alrededor del 15%, lo que evidencia una brecha significativa frente a otros países de la región. Ante este contexto, el INIA desarrolla diversas líneas de investigación orientadas a generar variedades mejoradas con mayor rendimiento, resistencia a plagas y enfermedades, y adaptación a condiciones de estrés climático.












