- Minsa no logra visitar ni 100 mil de los 2 millones de viviendas de Lima Metropolitana como medida de prevención.
RCR, 19 de octubre de 2026.- El Ministerio de Salud (Minsa) no alcanza a cumplir aún con las metas de prevención del dengue en Lima Metropolitana, una deficiencia que pone en alto riesgo a la capital ante los efectos del Niño Costero 2026.
Así lo advierte Herberth Cuba García, experto en políticas de salud pública y exviceministro de Prestaciones y Aseguramiento en Salud del Minsa.
“¿Lima es una ciudad que está en alto riesgo frente al dengue? Sí, claro. En Lima tenemos que trabajar con las medidas convencionales: el control larvario, la vigilancia del mosquito y las visitas casa por casa para eliminar criaderos. La consigna es: donde no hay criaderos, no hay zancudos y donde no hay zancudos, no hay dengue. Lima Metropolitana tiene 11 millones de habitantes distribuidos en aproximadamente dos millones de viviendas. Pero las medidas del Minsa han sido muy precarias: solo estableció como meta visitar 200 mil y no ha llegado ni al 50 % de esa cifra. Las metas de prevención son muy reducidas y, encima, no se han cumplido”, afirmó Cuba en Red de Comunicación Regional (RCR).
Faltan proyectos innovadores
Señaló que Lima Metropolitana no cuenta con los proyectos innovadores de prevención que se aplican o se han previsto en Piura, Ucayali, Loreto, Tumbes y San Martín, donde se desarrolla la vacunación contra el dengue y se ha implementado el Plan Wolbachia, basado en el uso de una bacteria que impide que los mosquitos transmitan la enfermedad.
“Este proyecto debió lanzarse en el distrito de Comas como piloto, pero no se ha hecho porque es complicado cambiar los usos y costumbres de la población que está acostumbrada a matar el mosquito y ahora le digas déjate picar nomás porque el mosquito no te va a hacer daño, no te va a dar dengue”, afirmó.
Cuba indicó que las dificultades para explicar este procedimiento a la población han retrasado su implementación. Añadió que una resolución ministerial modificó el objetivo del proyecto, que pasó de ser una iniciativa de implementación a un estudio.
La tendencia vuelve a crecer
El especialista advirtió que la situación requiere atención inmediata porque, mientras el dengue disminuyó en varios países de América Latina, los casos comenzaron a aumentar nuevamente en Perú.
Recordó que el pico más alto de la enfermedad se registró en 2023, cuando la crisis sanitaria provocó la salida de la entonces ministra de Salud, Rosa Berta Gutiérrez, quien había anunciado que resolvería el problema en 15 días.
“Lo curioso en Perú es que mientras los países de América Latina han disminuido el dengue, estas últimas semanas en el Perú está creciendo el dengue. O sea, mientras en otros países baja, aquí crece”, alertó.
Explicó que esta evolución evidencia fallas en la estrategia sanitaria y advirtió que la situación podría agravarse si las autoridades no adoptan medidas oportunas. Señaló que el riesgo también alcanza a las regiones, especialmente porque en enero de 2027 asumirán nuevas autoridades regionales y municipales.
“Si es que no se toman las medidas adecuadas para cortar este pico, esta tendencia al alza, vamos a tener serios apuros en el Perú. Y digo en el Perú porque si no puedes controlar Lima, que depende directamente del Minsa, imagínense qué vamos a hacer con las regiones que dependen ya no de Lima sino de su gobierno regional”, expresó.
Vacunación y coordinación multisectorial
Cuba precisó que la vacunación todavía se dirige a determinados grupos de edad, principalmente personas de entre 10 y 17 años, por lo que no protege a toda la población susceptible.
Agregó que los adultos mayores, considerados un grupo de riesgo, no están incluidos en la estrategia actual. También alertó sobre la circulación de distintas cepas del virus en países vecinos, que podría complicar el escenario epidemiológico peruano.
Ante este panorama, exhortó al Minsa a ampliar los estudios para evaluar la cobertura de vacunación en las regiones expuestas y, paralelamente, fortalecer la prevención. Remarcó que los alcaldes deben participar activamente en el control del agua, la eliminación de residuos sólidos y la organización de campañas domiciliarias con agentes comunitarios.
Cuba señaló que el Minsa debe asumir el liderazgo de una respuesta conjunta entre sus distintas dependencias. Explicó que la Dirección General de Salud Ambiental e Inocuidad Alimentaria (DIGESA), las Direcciones de Redes Integradas de Salud (DIRIS), sus direcciones de Salud Ambiental e Inequidad Alimentaria, las Redes Integradas de Salud (RIS) y la Dirección de Promoción de la Salud tienen funciones que deben complementarse.
A ellas se suman los gobiernos locales, los colegios, la PNP, FF.AA., EsSalud y otros sectores. “Ya el modelo está construido, está hecho, es un modelo moderno de trabajo multisectorial, lo que hay que hacer es ponerlo a andar”, concluyó.













