Instituto Peruano de Economía señala que las regiones más afectadas son Cusco, Puno, Apurímac y Ucayali.
RCR, 23 de octubre de 2026.- Más de dos millones de hectáreas ha sido afectadas por los incendios forestales en el Perú durante los últimos cinco años, una superficie equivalente a 7,5 veces la extensión de Lima Metropolitana.
Así lo asevera Luciana Cáceda, economista del Instituto Peruano de Economía (IPE), que advirtió que este problema se agravó por las condiciones climáticas y afecta principalmente a regiones de la sierra sur y la Amazonía peruana.
“Los incendios forestales no son un problema nuevo, sino que han aumentado con el tiempo. Entre 2004 y 2018 se registraba un promedio de 29 incendios anuales, cifra que superó más de 250 incendios entre 2019 y 2023. En 2024, incluso, se registraron casi 2.000 incendios en ese año. Entonces han ido creciendo”, expresó Cáceda en la secuencia Radar Económico de Red de Comunicación Regional (RCR).
Refirió que Cusco, Puno, Apurímac y Ucayali son las regiones que presentan un mayor incremento respecto a hace una década. Explicó que la quema de pastizales por actividades humanas y las sequías contribuyen a la propagación de los incendios forestales en la sierra Sur y también en la Amazonía.
El sur concentró el 69 % de las emergencias entre 2019 y 2023, principalmente en Cusco (289 casos), Apurímac (201) y Ayacucho (192). En 2024, Cusco volvió a ser la región más afectada al concentrar el 23 % de las emergencias a escala nacional.
Según MapBiomas, entre 2019 y 2024 se quemaron más de 2 millones de hectáreas en el país. Ante esta situación, Cáceda planteó que los gobiernos regionales fortalezcan las brigadas de vigilancia, implementen sistemas de alerta temprana y proporcionen equipamiento para responder oportunamente a las emergencias.
Sequías amenazan cultivos
A estos escenarios se suma el estrés hídrico que afectará el sur del país a causa del Niño global. Cáceda explicó que, mientras el Niño costero 2026 representa un riesgo de lluvias intensas en el norte, el Niño Global puede provocar sequías en el sur.
Precisó que Cusco y Apurímac figuran entre las regiones agrícolas expuestas y advirtió que la dependencia del riego por secano aumenta la vulnerabilidad de los productores ante la falta de precipitaciones.
“Hay que tener en cuenta que, según CENEPRED, aproximadamente el 13% de estas zonas de superficie agrícola está con riesgo alto o muy alto frente a esas sequías, que significa que muchos productos, por ejemplo, la quinua, la papa, el maíz, se van a ver afectados ante esta escasez de lluvias en esta zona”, afirmó.
La especialista sostuvo que las autoridades deben priorizar el mantenimiento de los reservorios y mejorar la gestión del recurso hídrico junto con las empresas prestadoras de servicios de saneamiento (EPS).
“Por ejemplo, Poechos, que es un tipo de reservorio que también tenemos en el país, ha reducido un 50% su capacidad de almacenamiento en los últimos 10 años”, manifestó al advertir que las limitaciones de la infraestructura hídrica pueden afectar la cantidad y calidad del agua disponible para la población.
IPE destaca medidas económicas
Cáceda destacó las medidas anunciadas por la presidenta Keiko Fujimori y el ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, que contemplan S/ 2.500 millones para atender a poblaciones vulnerables frente a las lluvias extremas, sequías y otros riesgos
“Esas medidas pueden tener resultados efectivos porque están focalizadas, están comunicando a qué objetivo, a qué población objetivo van a estar apuntando, sobre todo porque se trata de los más vulnerables”, expresó.
No obstante, considera necesario tomar también en cuenta el alza del costo internacional del petróleo como un factor que afectará a la economía peruana.
“Todavía continúa el conflicto en Medio Oriente, sabemos que el precio del petróleo todavía está en máximos históricos, entonces también tenemos en cuenta ese factor que está pegando también en la economía local y que se va a sumar al fenómeno del Niño”, advirtió la economista.
Ver entrevista completa:













