RCR, 01 de junio de 2026.- Revelar las maravillas del Gran Pajatén, el gran complejo arqueológico de la cultura Chachapoyas, podría acelerar su destrucción. El ecologista David Landa, integrante del colectivo Moyobamba 500 Años, advierte que el principal desafío para conservar este importante sitio arqueológico consiste en decidir entre exponer sus estructuras ocultas bajo el bosque o mantenerlas protegidas mientras se desarrollan capacidades técnicas para preservarlas.
“En el caso del Gran Pajatén está en una condición de tumba biológica, porque si lo vamos a develar rápidamente, podemos estar acelerando su destrucción porque no tendríamos todo el aparato técnico especializado, un ejército de técnicos, de repente más allá de los 100 técnicos, y su destrucción estaría yendo al orden de los 30 años y se acabó Pajatén, pero si lo dejamos como está se calcula que sería entre 50 y 200 años su destrucción total”, expresó Landa en la secuencia Reflexiones Amazónicas, de Red de Comunicación Regional (RCR).
La paradoja del bosque
Landa sostuvo que el mismo ecosistema que permitió el desarrollo de las antiguas poblaciones que habitaron la zona hoy representa una amenaza para la preservación de sus vestigios. “Paradójicamente el Pajatén enfrenta una situación muy compleja. ¿Cómo es que ese bosque que ha permitido ese ecosistema de selva nublada que permitió el florecimiento de esta civilización es hoy para la gente una situación de destrucción?”, cuestionó.
Precisó que el área se encuentra en una de las zonas más húmedas del país. Según explicó, el Parque Nacional del Río Abiseo registra una humedad relativa cercana al 95 % y precipitaciones anuales de aproximadamente 5.000 milímetros, condiciones que favorecen una degradación constante de las estructuras arqueológicas.
Tecnología para proteger
Frente a este escenario, destacó que los especialistas proponen utilizar tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging), un sistema de detección remota basado en pulsos láser que permite observar estructuras ocultas bajo la cobertura forestal sin intervenir físicamente el entorno. “Lo que están viendo ahí es lo que existe debajo del bosque, no solamente es ese Pajatén sino todo ese mapeo prospectivo de la superficie que nos muestra construcciones circulares maravillosas”, indicó.
Asimismo, señaló que esta herramienta permitiría levantar información detallada de unas 25.000 hectáreas del Parque Nacional del Río Abiseo. “Con la tecnología LiDAR aerotransportada podemos mapear esas 25.000 hectáreas sin cortar los árboles e ir generando un mapa completo de estructuras y sistemas hidráulicos que ahí han instalado los antiguos pobladores”, afirmó.
Antes de abrirlo al turismo
Como parte de una estrategia de conservación, Landa planteó desarrollar herramientas de realidad aumentada y realidad virtual para que el público conozca el monumento sin necesidad de ingresar al área arqueológica. El ecologista también propuso la creación de un centro de interpretación en la ciudad de Juanjuí y un circuito turístico periférico que beneficie a las comunidades locales mientras se fortalecen las capacidades de conservación del sitio. “Además, que en el tema de este centro de interpretación virtual podríamos hacer que se acerquen a Pajatén no solo jóvenes que podían llegar, sino también ancianos, gente con algunas limitaciones de movilidad y todo sin necesidad de llegar al área monumental”, manifestó.
Finalmente, consideró indispensable articular esfuerzos entre el Estado, la empresa privada, la cooperación internacional y la comunidad científica para garantizar la conservación del complejo arqueológico, sin poner en riesgo su supervivencia.
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