RCR, 12 de agosto de 2026.- El fenómeno El Niño Costero 2026 ha comenzado a resentir la actividad agrícola en el norte peruano. Entre enero y mayo, la producción de mango en la región Piura cayó un 6% golpeada por la alternancia de lluvias intensas y sequías, un panorama que amenaza la productividad del sector y los envíos al exterior, advirtió Ana Lucía del Río, economista del Instituto Peruano de Economía (IPE).
La especialista precisó que la vulnerabilidad climática compromete una canasta agroexportadora clave en el norte, la cual incluye mango, uvas, arándanos, banano orgánico y limón.
Del Río enfatizó que el deterioro de las cosechas no solo presiona los ingresos por exportaciones, sino que reduce la oferta para el mercado interno, lo que podría trasladarse al consumidor final mediante un incremento en los precios de los alimentos.
Para poner en perspectiva la severidad del fenómeno, la economista del IPE recordó el comportamiento de los sectores primarios en eventos anteriores: durante El Niño extraordinario de 1983, el PBI de la pesca cayó un 29,7% y el agropecuario un 9,6%; mientras que, en el evento de 2023, la pesca retrocedió un 21,2% y el agro un 2,1%.
Asimismo, Del Río advirtió sobre el impacto en el empleo de las regiones norteñas, altamente dependientes de la actividad del campo. A esto se suma la vulnerabilidad reportada por Cenepred, con cerca de 20 millones de personas en riesgo alto o muy alto por inundaciones y más de 7 millones por movimientos en masa.
“En las regiones norteñas, donde su empleo depende en gran medida del agro, podrían verse perjudicados ciertos empleos ante una disminución de la producción y de los ingresos que se reciben tanto por agroexportaciones como por producción local”, afirmó Del Río, en entrevista con Red de Comunicación Regional (RCR).
Finalmente, la economista explicó que el IPE había estimado inicialmente que El Niño restaría 0,8 puntos porcentuales al PBI entre 2026 y 2027, pero el impacto podría ser superior tras el reciente informe de Cenepred que triplica la probabilidad de un Niño extraordinario.
“Lo que sí sabemos es que la economía en el 2026 va a crecer, pero lo que estamos advirtiendo es que podría haber crecido mucho más de no haber sido por El Niño. Eso restaría el dinamismo que necesitamos para poder continuar reduciendo la pobreza y generando empleo de calidad en el país”, concluyó la especialista.













