- Monseñor Salvador Piñeiro exhortó a los peruanos a dejar atrás las divisiones políticas y destacó el profundo vínculo del sumo pontífice con el país, tras confirmarse su visita oficial.
RCR, 18 de junio de 2026.- En un firme llamado a la reconciliación, el arzobispo de Ayacucho, monseñor Salvador Piñeiro, celebró la confirmación de la visita del papa León XIV al Perú, programada para el próximo mes de noviembre. El prelado instó a la ciudadanía y a la clase política a deponer los conflictos y priorizar el diálogo antes del arribo del sumo pontífice.
«Yo creo que es providencial que venga. Él conoce los anhelos y las dificultades de nuestro pueblo, y nos va a dar una palabra de reconciliación y unión, tal como lo hizo en España», declaró Piñeiro en entrevista con la Red de Comunicación Regional (RCR).
El arzobispo enfatizó la importancia de fortalecer el tejido social frente al abandono y la discrepancia: «Podemos ver las cosas de distinta manera en la democracia, pero una vez que se toma una decisión, todos hay que ponerse la camiseta blanca y roja. Todos amamos al Perú».
Piñeiro destacó la estrecha y profunda relación que une al papa León XIV con el territorio peruano, recordando su faceta previa como misionero y autoridad eclesiástica en el norte del país, su paso por Chulucanas, y su gestión, de entrega en Trujillo y Chiclayo.
«Llega como padre de la Iglesia, de todos los hijos del Perú que somos católicos y de todos los de buena voluntad», subrayó el prelado, quien también puso en valor la reciente encíclica papal Magnifica humanitas («Magnífica Humanidad») como el marco espiritual de esta histórica visita.
Según Piñeiro, este documento es un llamado a poner la ciencia y la técnica al servicio del hombre, cuidando su dignidad a través de la solidaridad y la paz.
El itinerario y los retos de la organización
Hasta el momento, la agenda oficial contempla que el papa León XIV recorrerá las ciudades de Lima, Chiclayo, Piura, Cusco y Pucallpa, quedando aún por confirmar su llegada a Puno e Iquitos. Ante esto, el arzobispo expresó su deseo de que se incluya a Ayacucho en la ruta, emulando la histórica visita que realizó Juan Pablo II en el siglo pasado.
Asimismo, Piñeiro advirtió —con una cuota de humor— sobre la necesidad de ser sumamente rigurosos con la logística y la seguridad del Santo Padre, considerando el desgaste físico de sus recientes giras internacionales:
«El papa es también un jefe de Estado, así que se requieren medidas estrictas. Hay que cuidarlo mucho; si le recargamos la agenda con demasiados compromisos, lo van a hacer puré».
La Conferencia Episcopal Peruana iniciará formalmente las coordinaciones durante la tercera semana de agosto. Todos los obispos del país se concentrarán en Lima para definir el lema, el himno y el logotipo oficial del evento. «Iremos a Lima a poner nuestras iniciativas, nuestras ilusiones y nuestros sueños», anticipó.
Finalmente, en el plano político y tras el reciente proceso electoral de 2026, el arzobispo respaldó la legitimidad de los resultados y lamentó el nivel de la actual confrontación política.
«Respetemos el sufragio popular. Aquí en Ayacucho todo se realizó en orden. Trabajemos por construir un Perú de hermanos, alejando los enfrentamientos y buscando caminos de paz frente a una oposición que a veces se muestra vulgar y llena de insultos», concluyó.













