RCR, 19 de septiembre 2026.- El caso de abuso sexual contra un alumno de 14 años en el colegio Liceo Naval, de San Borja, evidencia la necesidad de revisar las medidas de prevención y el funcionamiento de las instituciones educativas, sostiene la médica Katherine Noriega, CEO y fundadora de Fuente 360 y directora del programa “Salud y Bienestar 360”.
“Si bien es cierto, el caso del Liceo Naval está en investigación, el tema no es solo hacer un cambio a nivel administrativo, sino abordar, desde la psicosociología laboral, la estructura de la organización. A veces el bullying lo normalizamos y pensamos que está dentro de lo normal. Hay que tener presente que este colegio tiene también una normalización un poco militarizada. Entonces, puede haber algunas costumbres que, de repente, se han normalizado y podrían contribuir a que se llegue a este tipo de situaciones”, afirmó Noriega en Red de Comunicación Regional (RCR).
Explicó que la prevención requiere intervenciones sostenidas tanto en las instituciones educativas como en los hogares, con especial atención a los factores psicosociales y a la preparación de los docentes. “Mientras que no trabajemos la parte de la estructura de una organización educativa, nuestra tendencia y estadística nos dice que los casos van a seguir en aumento”, advirtió.
Prevención y seguridad docente
Noriega sostuvo que la respuesta frente a hechos de violencia escolar no debe limitarse a cambiar procedimientos después de ocurrido un incidente.
“Lo que llama la atención es que la denuncia propiamente dicha no haya partido del colegio, sino de la familia. Acá hay un tema netamente relacionado con la estructura de la organización: ¿qué se está haciendo? Nosotros estamos actuando un poco desde la reacción, pero tenemos que trabajar en la parte preventiva”, afirmó.
Planteó evaluar de manera integral el funcionamiento de la comunidad educativa, incluyendo el clima laboral de los maestros y los factores psicosociales que pueden afectar la convivencia. El objetivo es que la prevención forme parte de la estructura institucional y no aparezca únicamente como respuesta ante una crisis.
La revisión, agregó, también debe alcanzar a los profesores. Noriega señaló que las capacidades socioemocionales de los docentes resultan relevantes para escuchar, comprender y responder ante situaciones que involucren a los estudiantes en un contexto marcado por el avance de la inteligencia artificial y la tecnología.
“Es importante el tema de la seguridad psicológica también de los docentes. Hoy en día, no se ve este abordaje de la seguridad psicológica”, afirmó.
Familia y salud mental
Noriega también vinculó la discusión sobre violencia escolar con los problemas de salud mental que afectan a adolescentes y jóvenes. La OMS señala que el suicidio es la tercera causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años; además, advierte que la violencia y el abuso pueden incrementar la vulnerabilidad de los adolescentes.
“La Organización Mundial de Salud nos indica que la tercera causa de muerte asociada a suicidio se da entre adolescentes de 15 a 29 años. Y en el Perú, el MINSA reporta que siete de cada diez intentos de lo que va desde 2026 son en menos de 30 años”, afirmó Noriega.
Tecnoestrés y adolescente
Noriega también llamó la atención sobre el tecnoestrés, vinculado al uso intensivo de dispositivos y plataformas digitales. Mencionó el consumo cotidiano de contenidos en TikTok e Instagram y señaló que este fenómeno plantea nuevos desafíos para la familia y la institución educativa.
Un estudio publicado en JAMA Pediatrics en 2026 encontró que el 19,2 % de adolescentes y jóvenes de 12 a 21 años en EE.UU. reportó haber utilizado chatbots de inteligencia artificial para recibir orientación sobre salud mental en 2025.
“Quiere decir que en los adolescentes no hay esa comunicación directa con el padre, con la familia. Este estudio más que ayudarnos a ponernos alerta, es qué hace el adolescente que, en vez de buscar a papá o mamá, busca alguna ayuda a ChatGPT”, afirmó Noriega.
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