RCR, 31 de agosto 2026.- Como parte de las medidas de prevención para afrontar el Niño Costero 2026 u otras situaciones de emergencia, como un eventual terremoto, contar con una mochila de emergencia resulta fundamental para disponer de alimentos seguros y listos para consumir.
En ese contexto, la Autoridad Nacional de Sanidad e Inocuidad en Pesca y Acuicultura (Sanipes), entidad adscrita al Ministerio de la Producción, brinda una serie de recomendaciones para preservar y proteger las conservas de pescado, desde su almacenamiento hasta su consumo final.
“Las conservas son productos de alta duración. Tienen una duración promedio de 4 años. Y es importante conservarlas en un lugar ventilado, en un lugar fresco, y protegerlas también de cualquier golpe o cualquier situación que pueda tener este producto. Es un producto que normalmente lo llaman ready to eat (listo para comer) y se puede abrir y consumir directamente”, afirmó Arturo Aivar Guillén, subdirector de Inocuidad de Sanipes, en Red de Comunicación Regional (RCR).
Proteger el envase
El funcionario explicó que la conservación física del producto resulta determinante para mantener sus condiciones de seguridad. Una lata deteriorada puede perder la protección que necesita durante el periodo en que permanece almacenada.
“La integridad del envase es sumamente importante para este tipo de productos, porque obviamente las abolladuras o que esté expuesto al clima extremo, como agua, estas cosas pueden oxidar el envase y pueden comprometer la integridad propia del envase. Entonces, la idea es que esté bien conservado”, señaló.
Por ello, quienes preparen o revisen una mochila de emergencia deben evitar colocar las conservas junto con objetos que puedan dañarlas durante el traslado.
“Esos objetos punzocortantes pueden rasgar el barniz mismo propio o poder hacer una abolladura propia también al momento de golpearse, al momento de aplastarse. Y eso también puede comprometer la seguridad del envase”, advirtió.
Revisar antes de guardar
Antes de incorporar una conserva a la mochila, también se debe comprobar que el producto se encuentre en buenas condiciones.
“La etiqueta tiene que ser legible y es un cumplimiento normativo. (…) Te da información relevante para el consumidor, como por ejemplo el tema de proteínas, qué tipo de materia prima es, la fecha de vencimiento, la fecha de producción y, lo más importante también, el registro sanitario”, precisó Aivar.
Cómo colocarlo en la mochila
En cuanto a la ubicación, recomendó no colocar las latas en el fondo de la mochila, sino buscar una posición que reduzca la posibilidad de que reciban impactos.
“La idea es que en una mochila de emergencia esté más o menos en la parte centro medio, de tal manera de que pueda protegerse de cualquier golpe. (…) La idea es que no sufra golpes, porque al momento de golpearse puede comprometer también la integridad propia del envase”, sostuvo.
Una vez abierta, la conserva debe consumirse de preferencia en su totalidad. El funcionario explicó que estos productos están diseñados para el consumo inmediato y que, si una parte queda expuesta y no se conserva correctamente, podría favorecer el desarrollo de bacterias. Asimismo, recomendó verificar que el sistema abre fácil esté íntegro y que la lata no presente indicios de óxido antes de incorporarla a la mochila de emergencia, especialmente como parte de la preparación familiar frente a sismos, el Niño Costero 2026.
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