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CRISIS EN ESSALUD: INGRESOS REALES CRECIERON 34% Y SALARIOS 33%, PERO LAS CAMAS SOLO AUMENTARON 6% Y CITAS DEMORAN CASI UN MES, ADVIERTE EL IPE

  • IPE propone incorporar al sector privado mediante asociaciones público-privadas y obras por impuestos para agilizar la construcción de hospitales.

RCR, 31 de agosto de 2026.- EsSalud y el Ministerio de Salud (Minsa) atraviesan una dura crisis de gestión. Aunque ambos cuentan con mayores ingresos, persisten los problemas en la asignación del gasto que limitan la mejora de la infraestructura, el equipamiento y la capacidad de atención de los servicios de salud.

Así lo advirtió Ana Lucía del Río, economista del Instituto Peruano de Economía (IPE), al analizar la situación crítica de ambos sistemas de salud que afecta a miles de pacientes.

“Al revisar los estados financieros de EsSalud, encontramos que entre 2016 y 2025 los ingresos, en términos reales, es decir, ajustando por la inflación, aumentaron 34%. Sin embargo, el único indicador que creció en una proporción similar fueron los salarios, que se incrementaron 33%. En cambio, otros indicadores vinculados a la atención registraron avances menores: las camas hospitalarias aumentaron 6%, las horas médicas 20% y las consultas 21%. También es importante observar los tiempos de espera. En 2019, el promedio entre la solicitud de una cita y la atención era de 10,4 días. Para 2025, ese tiempo se elevó a 25,2 días, es decir, casi un mes de espera”, informó Del Río en la secuencia Radar Económico de Red de Comunicación Regional (RCR).

El deterioro también alcanza a la infraestructura. El 85% de los hospitales de EsSalud presenta una capacidad instalada inadecuada, mientras que el 95% de los establecimientos del primer nivel de atención enfrenta la misma condición, con limitaciones en infraestructura y equipamiento.

A ello se suma la debilidad institucional. Desde julio de 2021, EsSalud tuvo 21 gerentes generales y 14 presidentes, una alta rotación de autoridades que, según Del Río, perjudica la eficiencia del sistema y dificulta la continuidad de las decisiones y políticas de gestión.

Crisis en el Minsa

La economista sostuvo que el Minsa también enfrenta un problema similar en la asignación de sus recursos. El gasto en remuneraciones del Minsa representa aproximadamente el 40% de sus ingresos, por encima del nivel de hace algunos años, cuando rondaba el 30%, lo que limita la capacidad para atender las necesidades de infraestructura y equipamiento. Esta situación genera un índice de mortalidad por causas que se podrían evitar.

“Perú es uno de los países de América Latina con mayor número de muertes por causas evitables. Por ejemplo, están aquellas relacionadas con la falta de políticas para prevenir el consumo de tabaco y algunos tipos de cáncer, así como las muertes por accidentes de tránsito que también podrían prevenirse. En el país se registran 405 muertes por cada 100.000 habitantes”, aseveró Del Rio.

Las carencias también se reflejan en la disponibilidad de personal y medicamentos. Perú cuenta con 16.9 médicos por cada 10 mil habitantes, por debajo del promedio de 25 médicos en América Latina, mientras que el 19% de los medicamentos vitales y esenciales se encuentra desabastecido o sin stock; en Loreto y Ucayali, esta proporción alcanza uno de cada tres medicamentos, equivalente al 30%.

“Por ejemplo han ejecutado más del 90% de su presupuesto en compra de medicamentos, pero eso no necesariamente quiere decir que están haciendo un seguimiento adecuado de los medicamentos específicos que se necesitan en cada centro de salud”, añadió.

Impacto en los más vulnerables

La crisis golpea con mayor fuerza a los sectores de menores ingresos y a la población rural, que dependen en mayor medida del Minsa y EsSalud.

Del Río señaló que el 30% del nivel socioeconómico E y el 42% de la población rural no se atienden pese a tener un malestar o enfermedad grave y requerir atención, mientras que el 20% más pobre destina el 11.5% de sus ingresos a medicamentos, frente al 1.4% que destina el quintil de mayores ingresos.

Las recomendaciones

Frente a esta situación, el IPE recomendó incorporar una mayor participación del sector privado mediante asociaciones público-privadas para construir hospitales de manera más eficiente y evaluar mecanismos como las obras por impuestos.

“La participación privada rara vez ha tenido malas experiencias, no solamente en asociaciones públicos privadas, sino en general, por ejemplo, en las obras por impuestos, donde una empresa puede financiar una obra y luego recuperar esta inversión mediante reducciones de pagos a la SUNAT”, afirmó Del Río.

También planteó integrar la información entre el SIS, EsSalud y los hospitales, reforzar el monitoreo del abastecimiento y permitir compras privadas de medicamentos financiadas con presupuesto público, con el objetivo de mejorar la atención y reducir el impacto de la crisis sobre la población más vulnerable.

ANÁLISIS SOBRE LA SITUACION DE LA SALUD EN EL PERÚ