RCR, 18 de mayo 2026.- Mientras organismos como la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU.) alertan sobre la posibilidad de un fenómeno El Niño extremo a nivel global, el experto en gestión de riesgos y desastres Pedro Ferradas advirtió que el Perú no solo debe prepararse para lluvias e inundaciones en el norte del país, sino también para sequías severas en la zona andina e incendios forestales en la Amazonía.
“Tenemos una gran preocupación porque se está previendo un Niño muy fuerte. Hay buenas posibilidades de que afecte también el Perú. El tema para Perú es qué pasa en el Niño 1 o 2, justamente en la costa del Pacífico peruano, donde todavía no se puede asegurar que va a ocurrir lo mismo exactamente. Si tomamos los Niños anteriores, el del 2015 y 2016 fue considerado uno de los grandes mega Niños en el mundo y, sin embargo, en el Perú no tuvo afectación, pero al año siguiente apareció el Niño costero”, declaró Ferradas en Red de Comunicación Regional (RCR).
Riesgos en la sierra y Amazonía
El especialista sostuvo que uno de los principales errores es asociar El Niño únicamente con lluvias intensas en el norte peruano. Según explicó, el impacto podría extenderse a otras regiones. “En las zonas del sur andino, principalmente, pero en general en las zonas andinas tenemos graves riesgos de sequías. En la Amazonía también habrá problemas de alteración del clima que producen grandes incendios forestales”, afirmó.
Ferradas recordó que en anteriores eventos extremos varias regiones quedaron fuera de la atención prioritaria del Estado. “En el año ‘98 todo el esfuerzo se concentró en el norte y Lima, pero lo que más afectó fue Ica”, señaló.
La amenaza de un mega Niño
El experto precisó que los efectos podrían alcanzar a la costa sur del país si el calentamiento del Pacífico mantiene la intensidad advertida por organismos internacionales, “sobre todo si se trata de un mega Niño”.
Municipios sin capacidad
Consideró que el país aún mantiene altos niveles de vulnerabilidad frente a desastres climáticos. “Solo el 40% de municipios tienen capacidades para obras de prevención. El resto no tienen los recursos humanos y las capacidades para poder hacer estas obras”, afirmó.
A ello se suma el escenario político y electoral. Las nuevas autoridades van a asumir cuando ya estemos en emergencia”, advirtió en medio de un contexto de cambio de gestión en gobiernos regionales y municipales.
Obras inconclusas y falta de presupuesto
El especialista también cuestionó la lentitud de algunos proyectos de infraestructura vinculados a prevención. “Hay obras que se van hasta el 2027, ya no sirven estas para enfrentar el Niño”, afirmó, al señalar que varias intervenciones no estarán listas antes del próximo periodo de lluvias intensas.
Asimismo, alertó sobre las limitaciones presupuestales para responder a un evento de gran magnitud. “Los fondos que se requieren son aproximadamente el doble de los fondos que tiene la autoridad para reconstrucción”, indicó, tras plantear que el Estado debería priorizar obras rápidas y medidas temporales de mitigación en las zonas de mayor riesgo.
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