RCR, 29 de abril 2026.– Pedro Yaranga, analista y experto en seguridad, orden interno y terrorismo, advirtió sobre el alarmante avance de la organización criminal transnacional “Los Choneros”, la cual ha tomado el control de las actividades de minería ilegal en el corredor que une a las regiones de Cajamarca y Piura.
“Toda esa zona está dominada, en gran parte, por organizaciones criminales y minería ilegal de procedencia extranjera. El control de las autoridades es casi nulo”, manifestó Yaranga, alertando sobre la vulnerabilidad de la frontera norte frente a estas mafias.
El experto precisó que la provincia de San Ignacio (Cajamarca) es una de las zonas más golpeadas. Sus reservas naturales están siendo destruidas por actividades mineras impulsadas por mafias de origen ecuatoriano. “El impacto ambiental es crítico; incluso la fauna local ya presenta niveles de contaminación”, aseveró.
En el sector de Tambo, en Piura, la situación ha escalado hacia una preocupante captación de actores locales. Yaranga señaló que un sector de la población awajún estaría trabajando bajo las órdenes de esta red criminal.
“Existen los llamados ‘choneros peruanos’, sujetos vestidos de negro y bajo la escuela delictiva ecuatoriana. Ellos controlan la maquinaria, cobran cupos, amenazan a la población y abren camino para que la minería ilegal siga avanzando sin resistencia”, detalló en entrevista con RCR.
Complicidad fronteriza y logística criminal
Uno de los puntos más reveladores de la denuncia de Yaranga apunta a la logística que permite la operatividad de las dragas y maquinaria pesada. Debido a la falta de carreteras en territorio peruano hacia la zona de Tambo, el ingreso de insumos se realiza a través de Loja, Ecuador.
El analista denunció una presunta complicidad de efectivos militares del país vecino: “Al cruzar la frontera hay una base del ejército ecuatoriano. Ellos son los únicos con capacidad para almacenar grandes cantidades de combustible y son quienes lo venden a los mineros ilegales. Cada maquinaria consume entre 70 a 80 galones diarios, una operación que solo es posible gracias a esta cadena de suministros irregular”, concluyó.













