Fuente: IPE
- Crecimiento económico de 2025 aún se ubica por debajo del promedio registrado en la década prepandemia (4.5%)
- Ingresos laborales reales, descontando la inflación, aumentaron a su mayor ritmo desde 2009
Lima, 16 de febrero de 2025.- La economía peruana creció 3.8% en diciembre, por encima del avance del mes previo (noviembre: 1.5%). Con este resultado, acumuló un crecimiento anual de 3.4% en 2025, ligeramente menor al del año previo (2024: 3.6%). En tanto, el empleo total a nivel nacional creció 1.5% en 2025, una creación de más de 252 mil puestos de trabajo; mientras que los ingresos aumentaron a su mayor ritmo desde 2009.
Crecimiento anual no alcanzó la meta establecida por MEF
En diciembre, el crecimiento de la economía estuvo explicado por un mayor ritmo en los sectores primarios (2.0%) y no primarios (4.3%). En el rubro primario, se combinó una mayor producción agraria (2.5%) con una menor extracción minera (-1.9%) de oro y cobre. En tanto, en el rubro no primario, se expandió el sector construcción (12.0%) por un mayor consumo interno de cemento, así como los sectores de consumo como comercio (4.9%) y servicios (3.2%) en un contexto de inflación moderada y de un dinamismo sostenido en las contrataciones formales.
Con esto, la economía se expandió 3.4% en 2025. Este resultado es ligeramente menor al del año previo (2024: 3.6%) y bastante menor al ritmo registrado en la década prepandemia (4.5%). Más aún, no se cumplió la meta de crecimiento de 3.5% anunciada por el MEF a inicios del 2025 y ratificada en el Marco Macroeconómico Multianual de agosto.
Según sectores, en el año, se observa un contraste entre un menor dinamismo en el rubro primario (de 4.6% en 2024 a 3.0% en 2025) con una aceleración en el rubro no primario (de 3.2% a 3.5%). De un lado, la minería se desaceleró de 3.2% a 1.8%, ante un avance irregular en el año, en el que tuvo caídas en 4 de los 12 meses ante una menor disponibilidad de leyes en cobre y oro, paralizaciones transitorias por mantenimientos, así como por la afectación de la minería ilegal sobre operaciones formales. De otro lado, la construcción se aceleró de 3.6% a 6.7%, por una mayor ejecución de obras en el ámbito privado, que se reflejó en el mayor consumo de cemento (7.5%), y en el ámbito público, principalmente a nivel subnacional, que se reflejó en el mayor avance físico de obras (5.1%). Este fue el incremento más alto del sector desde 2013, sin contar la recuperación postpandemia en 2021.
En tanto, los sectores de consumo como comercio (de 3.0% a 3.6%) y servicios (de 2.7% a 3.2%) también se aceleraron ante el impulso en la contratación formal del sector privado, que creció 6.2% en el año, lo cual fue acompañado por una mayor disponibilidad de liquidez por los retiros extraordinarios de los fondos de AFP hacia fines de año.
Ingresos a nivel nacional aumentaron a su mayor ritmo desde 2009
El empleo a nivel nacional creció 1.5% en 2025, por encima del ritmo observado en 2024 (0.8%), lo que equivale a la creación de más de 252 mil puestos de trabajo, según la Encuesta Permanente de Empleo Nacional (EPEN). El avance fue impulsado principalmente por las actividades primarias (2.5%) que sumaron cerca de 103 mil empleos generados, lo que se explica en buena parte por el mayor dinamismo del agro. Además, contribuyó el aumento de trabajadores en sectores vinculados al consumo (125 mil puestos adicionales), impulsado por los servicios (82 mil puestos) y el comercio (43 mil puestos); mientras que los sectores vinculados a la inversión contribuyeron en menor medida (23 mil puestos).
Por su parte, el empleo juvenil (de 14 a 24 años) disminuyó 2.1% en 2025, su cuarto año consecutivo de caída. Con ello, el IPE estima que hay alrededor de 370 mil jóvenes menos trabajando que antes de la pandemia, es decir una caída de 13% frente al 2019. En tanto, en el grupo de 25 a 44 años se registran aproximadamente 233 mil puestos de trabajo adicionales, mientras que en el grupo de 45 a más se estima alrededor de un millón de empleos más que antes de la pandemia.
En 2025, el ingreso promedio de los trabajadores a nivel nacional aumentó 5.3% en términos reales, es decir ajustando por el efecto de la inflación. Este es el mayor ritmo de crecimiento de los ingresos desde el 2009, según cifras de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO). Así, por primera vez en seis años, los ingresos superaron su nivel prepandemia, ubicándose apenas 1.1% por encima de lo registrado en 2019, según estimaciones del IPE. El dinamismo de los ingresos habría impulsado el consumo privado a lo largo del año y contribuiría a una caída de la pobreza en 2025. En esa línea, 9 de cada 10 de los principales economistas encuestados por el IPE coinciden en una reducción de la pobreza y alrededor del 70% espera que sea de hasta 2 puntos porcentuales.
Perspectivas 2026
Los indicadores adelantados de actividad muestran todavía un alto dinamismo al inicio del 2026. Según las cifras del Comité de Operación Económica del Sistema (COES), la demanda de electricidad creció 4.4% en enero, por encima del ritmo de diciembre de 2025 (2.6%). El mayor ritmo estuvo asociado a una recuperación en la demanda de electricidad de los sectores vinculados a la inversión (3.0% frente a -4.9% en diciembre), que considera empresas cementeras y siderúrgicas; y de los hogares y pequeños negocios (5.0% frente a 3.6% en diciembre). De igual manera, el consumo privado continuaría con un alto ritmo hacia el primer mes del año: el índice de Big Data de Consumo del BBVA creció 18.3% en enero, similar al incremento de diciembre de 2025 (19.3%). Este dinamismo se sostiene por una aceleración del crédito de consumo y el buen desempeño que mantiene el mercado laboral, además de darse en un contexto de liquidez extraordinaria por el efecto de los desembolsos del octavo retiro de los fondos de AFP a partir de noviembre.
Según las proyecciones del IPE de diciembre de 2025, la economía peruana crecería alrededor de 2.7% en 2026, una desaceleración explicada por la incertidumbre asociada con el proceso electoral. Dicho contexto afectaría principalmente a la inversión privada (de un crecimiento de 11.3% en 2025 a 3.2% en 2026), dado que parte de las empresas postergarían sus decisiones de inversión hasta un momento de mayor claridad respecto de las posturas del nuevo gobierno electo y la composición del próximo Congreso. El IPE presentará la actualización de sus proyecciones macroeconómicas en marzo de 2026, como viene realizando cada trimestre.












