RCR, 26 de octubre 2026.– La reciente victoria electoral de Lula da Silva frente a Flavio Bolsonaro en las elecciones de Brasil frena el avance de las corrientes políticas de derecha en Sudamérica.
Así lo sostiene el analista internacional Manuel Bernales Alvarado, quien considera que la reelección de Lula fortalecerá las relaciones económicas de Brasil con la Unión Europea y otros socios comerciales, además de abrir oportunidades para la integración bioceánica con el Perú.
“Brasil es un poder muy importante industrial y con esto pasamos a otra dimensión, la dimensión de América del Sur. Esto significa que, al menos por el momento, se detiene un proceso de consolidación de resultados electorales en favor de las derechas antiguas y nuevas”, afirmó Bernales, director de Geopolítica y Zoom Político, en Red de Comunicación Regional (RCR).
Explicó que la victoria de Lula ofrece una oportunidad para fortalecer la relación bilateral con Perú, más allá de las diferencias ideológicas entre los gobiernos. En ese sentido, destacó que la presidenta Keiko Fujimori felicitara al mandatario electo.
“Me alegra que la presidenta Keiko Fujimori haya mandado rápidamente una felicitación a Lula porque eso significa que por lo menos en el gesto diplomático y político se tiene en cuenta que Brasil es nuestro principal vecino y que la bioceanidad que busca Brasil es también la bioceanidad que busca el Perú”, afirmó sobre las posibilidades de desarrollar la integración bioceánica, a fin de conectar los territorios y las rutas comerciales entre los océanos Atlántico y Pacífico.
En su opinión, el Perú debe evaluar estas oportunidades desde una perspectiva estratégica propia. “Esta victoria de Lula es muy importante para evaluar las posibilidades de integración bioceánica entre el Perú y Brasil desde la perspectiva de nuestros intereses nacionales, y no solo en función de si favorece o perjudica a Trump. Esa mirada se ha impuesto y nos hace olvidar que el Perú es una república con una larga historia de relaciones con Brasil y con otros Estados vecinos”, aseveró.
Se fortalecerán los BRICS
En su análisis de otras consecuencias de la victoria de Lula, Bernales sostiene que se fortalecerá a los BRICS, foro de cooperación entre economías emergentes que incluye a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, entre otros países.
Destacó también las relaciones de Brasil con la Unión Europea, y recordó los vínculos industriales brasileños con Suecia y Francia, incluidos los relacionados con la industria militar y la cooperación con países de la OTAN.
“Cuando menciono los BRICS, me refiero al comercio con Sudáfrica, China y la India. Esa diversificación comercial va a continuar y es importante señalar que Brasil no es una economía exclusivamente primario-exportadora, sino que cuenta con un sector financiero muy importante y empresas transnacionales como Petrobras, además de otras que protagonizaron el caso Lava Jato. Brasil tendrá que seguir luchando contra la corrupción, que está enraizada en el país, como ocurre en otras partes del mundo. Este seguirá siendo un problema estructural. Por eso sostengo que el resultado electoral muestra un Brasil políticamente diferente. Al analizar la situación interna y su proyección internacional, se advierten cambios importantes dentro del país y posibilidades de acercamiento con otras economías, no solo con los países de los BRICS sino también con otros socios”, aseveró.
Lula recuperó votos evangélicos
El analista señaló que la diferencia electoral entre Lula y Flavio Bolsonaro fue de aproximadamente dos puntos porcentuales, equivalente a 4 millones de votos, en una contienda que los análisis previos consideraban muy ajustada.
Refirió que el voto evangélico y de los electores indecisos determinaron la victoria de Lula. “Lula recuperó parte importante de los votos no católicos, no agnósticos, sino más bien evangélicos. Los evangélicos no siempre votaron en masa por la oposición al PT”, manifestó. El Partido de los Trabajadores (PT), la organización política de Lula, ya había obtenido respaldo de este sector en distintos estados, entre ellos Río de Janeiro, São Paulo, Santa Catarina y Río Grande del Sur.
Bernales también atribuyó parte del resultado a la movilización territorial y al uso de las redes sociales.
Según explicó, Lula y sus aliados combinaron el contacto directo con los electores con una estrategia digital más efectiva que en anteriores campañas. “Esa proactividad también hizo que Lula y sus aliados del Partido de los Trabajadores, utilizaran las redes con mayor efectividad en comparación a la efectividad que habían tenido antes y que había sido superada por el bolsonarismos”, sostuvo.
Caso de Venezuela: el retorno de Machado
Al referirse a Venezuela y al reciente retorno de María Corina Machado a la actividad política en ese país, Bernales sostuvo que su llegada debe entenderse dentro de un proceso de negociación con EE.UU. y con los actores políticos venezolanos.
“Para mí no es ninguna sorpresa porque María Corina no podía llegar porque el propio presidente Trump tuvo expresiones y el presidente Trump es cogobernante de un semi protectorado que es hoy día Venezuela”, declaró. Añadió que el partido fundado por Hugo Chávez y Nicolás Maduro conserva poder dentro del país, por lo que consideró que el escenario sigue siendo complejo.
Afirmó que la situación venezolana no puede interpretarse como una disputa en la que un solo actor controla todas las decisiones.
“En el caso de Venezuela es evidente el poder estadounidense en la gestión venezolana, pero también es evidente que ahí se mantienen los poderes tradicionales de Venezuela. Está el partido, está el sistema de seguridad y todo eso significa que se negocia”, señaló. A su juicio, las relaciones internacionales actuales están marcadas por negociaciones entre actores con intereses distintos, en un escenario en el que EE.UU. ya no concentra por sí solo todo el poder mundial.













