NUEVO SISTEMA DE PENSIONES QUE PROPONE EL CONGRESO SERÁ UNA MAQUINARIA DE DESPERDICIAR DINERO

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RCR, 27 de enero de 2021.– David Tuesta, asesor en políticas públicas de la asociación de AFP y extitular del Ministerio de Economía y Finanzas, indicó que el nuevo sistema de pensiones que propone el Congreso va a ser una maquinaria de desperdiciar dinero. Precisó que se va a crear una burocracia dorada que será incapaz de poner un funcionamiento un sistema complejo que requiere de expertos para gestionar las pensiones privadas y de la ONP.

“El primer riesgo y más evidente es que el Estado se hace cargo de todo. Esta reflexión tiene que hacerse si el Estado da el servicio y la atención de salud que se merece. Es una de las principales cosas que el Estado debería hacer con prioridad. Cada quien debería reflexionar si se debería crear una nueva empresa estatal. Casi todas las empresas estatales en el Perú en el pasado y el presente han sido una maquinaria de desperdiciar dinero. Recordemos Pampilla, nada más, el Agrobanco, que al final no funciona”, dijo a través de Red de Comunicación Regional (RCR).

“La referencia que han tomado, al parecer, es Bolivia, que tiene un organismo público de pensiones que también busca centralizar. Hace seis años que se planteó ese organismo y hasta el día de hoy no funciona, no puede ser capaz de plantear los sistemas informáticos para gestionar las pensiones privadas, pero eso sí tiene los funcionarios cobrando sus sueldos. Se creó el organismo, se creó una burocracia dorada, pero hasta hoy en términos prácticos ese organismo no funciona”, afirmó.

Señaló que un sistema de pensiones aglutina funciones complejas, técnicas y especializadas que difícilmente un Estado sin estas capacidades lo puede hacer. “El Perú está en los últimos puestos en capacidades de Estado en el mundo. Eso debe ser una gran referencia para pensar y meditar antes de plantear una cosa de este estilo”, aseveró.

“Ahora—explicó—lo que están diciendo es que el 10% ya no va a ir a tu cuenta, un porcentaje se va a destinar a un fondo compartido. Cuando te den otro acceso en otra pandemia, ahora vas a tener menos, porque una parte ya no está en tu cuenta individual, está en un fondo común que va a servir para completar las pensiones de los trabajadores que no hayan logrado una cantidad de años suficiente para alcanzar una pensión. Usted está dando una parte de sus ahorros para que se socialice. Eso no es conveniente, porque es una repartición entre todos”.

“Este documento de 177 páginas, que acaban de entregar, requiere por la cantidad de páginas, por la letra pequeña, por números y cálculos que citan, requieren que expertos tengan el espacio de decir que esa es la reforma que se desea. No veo, dentro de un ámbito de transparencia, que se quieran hacer las cosas bien, que se quiera aprobar en el pleno una propuesta de esta magnitud. Eso sería falto de transparencia, falto de seriedad, opacidad absoluta. Eso es lo que se tiene que evitar”, observó.

Expresó que “el tema de las pensiones a los partidos políticos, hoy en campaña electoral, los supera por votos”. “En campaña es complicado que alguien quiera lanzar un mensaje serio sobre una reforma de pensiones. Al contrario, hoy la discusión dentro de la comisión del Congreso esta contaminada por ello. Por esto, en este fervor que la gente no piensa mucho respecto a cómo funcionan los temas se sacan del sombrero de mago esta propuesta de crear una empresa estatal. Tanta comisión para esta genialidad: el Estado va a resolver el problema de las pensiones dignas en el Perú”, subrayó.

Hay mucho en riesgo

Advirtió que con la propuesta congresal mucho está en riesgo. “Primero, va a haber una disminución del mecanismo del ahorro e inversión, ahora un porcentaje que no va a entrar en el financiamiento y en el ahorro y no va a permitir ganar suficientes rentabilidades. Ahora ese fondo va a ir a gestionarse en fondos más conservadores, lo cual tiene poco sentido en trabajadores que están empezando su carrera laboral. Segundo, la economía va a tener una menor tracción, porque va a tener menos ahorros para ser invertidos y que sirva de financiamiento a la economía y esto va a impactar negativamente en la posibilidad de mejoras en indicadores sociales”, advirtió.

“Esto podría implicar también un riesgo a futuro de que los ahorros poco a poco se vayan expropiando, porque hoy pueden decirle que un 2% de su ahorro va a ir a esa cuenta de ahorro compartido, pero mas adelante otro gobierno puede decir que sea 4% a esa olla común, luego puede venir otro gobierno y decir que sea 10% que vaya al todo socializado. El ahorro privado puede terminar siendo una apropiación pasito a paso hacia el futuro. Ese es un riesgo grande y hay que tener muchísimo cuidado”, alertó.

“En el caso chileno—mencionó—se ha buscado generar solidaridad a partir del financiamiento del Estado a aquellos que tienen poca capacidad para generar pensiones razonables y al mismo tiempo para dar pensiones universales para todos aquellos que no han contribuido ni una vez. Eso es lo que la Asociación de AFP está planteando de manera gradual en función de que haya disponibilidad de los recursos. Ese es un tema importante”.

“En Chile hay inconformidad porque las pensiones son bajas, pero no se puede esperar pensiones con grandes expectativas si solo se ahorra el 10% del sueldo. Hay falta de transparencia y decirle a la gente: estos son las pensiones a las que puede aspirar en función a lo que viene aportando. A veces hay un desconocimiento y las personas creen que con solo haber aportado cinco años y no aportar nunca más, y de pronto se jubilan y se encuentran que la pensión es mínima, porque nadie transmitió esa relación entre aportar y la pensión que se puede recibir”, agregó.

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