Estudio de Apoyo estima que el Niño comprometería 122 mil puestos de trabajo entre 2026 y 2027 y reduciría a 1,1% del PBI el aporte de la pesca industrial.
RCR, 25 de agosto 2026.- La pesca industrial de anchoveta atraviesa uno de sus mayores impactos por el Niño Costero 2026. En la primera temporada de este año, el sector solo alcanzó el 25% de la cuota asignada por PRODUCE, lo que representa una caída de más del 80% respecto al 2025 y afecta a 250 mil empleos vinculados con esta actividad, advierte Jessica Luna, presidenta de la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP).
“Hay una caída de más del 80% respecto al año anterior. ¿Qué implica esto para el sector pesquero industrial? Estamos hablando que 250 mil empleos que dependen de este sector están siendo afectados. Estamos hablando de pescadores, tripulantes, trabajadores administrativos, de planta, de las empresas, proveedores. Son más de 3.500 proveedores pequeñas y medianas empresas en mecánica, limpieza, mantenimiento, que hoy no tienen trabajo porque el sector pesquero industrial está parado desde junio. Además, estas comunidades, los puertos pesqueros se mueven gracias a la pesca. Cuando no hay pesca, el taxista no tiene trabajo, el restaurante, el hotel, los hospedajes. Las comunidades y los negocios portuarios también están afectados”, afirmó Luna en Red de Comunicación Regional (RCR).
Segunda temporada en riesgo
La situación podría agravarse en los próximos meses, debido a que el calentamiento del mar coincidirá con el periodo en que normalmente comienza la segunda temporada de anchoveta en la zona centro-norte. “Es en noviembre cuando usualmente inicia la segunda temporada de pesca de anchoveta en la zona centro-norte. Es decir, no vamos a tener una temporada normal. Probablemente no haya temporada porque coincide con el calentamiento del mar”, sostuvo.
El impacto tampoco se limitaría al cierre de 2026. La presidenta de la SNP señaló que las condiciones del océano podrían retrasar el inicio de la actividad pesquera durante el siguiente año y extender las dificultades para miles de trabajadores y empresas de la cadena productiva. “En el año 2027, como sabemos, según los pronósticos de las entidades especializadas, el calentamiento va a seguir en enero, febrero y en marzo puede ya bajar un poco. Pero la primera temporada, que usualmente inicia en abril, parte de un crucero que se hace en el verano y el verano va a estar el mar caliente”, explicó.
Recuperación recién en 2028
La recuperación del sector pesquero industrial no sería inmediata. Luna estimó que 2027 todavía será un año de transición. “La recuperación va a empezar cuando podamos salir a tener temporadas más o menos normales. La primera temporada del próximo año seguramente va a ser un poco tardía, pero esperamos que pueda tenerla, pero una recuperación recién lo vamos a ver en el año 2028, esa es la realidad”, afirmó.
El aspecto económico de la crisis también se refleja en las proyecciones de empleo elaboradas por Apoyo Consultoría. El estudio estima una fuerte contracción laboral durante los dos próximos años. “Según este estudio de Apoyo, en este año y el 2027 se van a perder 122.000 puestos de trabajo. Eso es durísimo. Son muchísimas familias que dependen de este sector, que van a haber colapsado sus ingresos. Por ejemplo, proveedores que son pequeñas y medianas empresas, al no tener trabajo, van a despedir a sus trabajadores porque no tiene el cliente que es la empresa pesquera, que lo llama para brindar servicios. Es casi la mitad de todo el trabajo que genera el sector pesquero, que según estimaciones de apoyo se perdería con este golpe”.
El escenario más extremo
El informe de Apoyo Consultoría detalla los dos escenarios que sustentan esa proyección. Con un Niño Costero moderado, el empleo total generado por la industria pesquera caería de 183 mil puestos en 2025 a 143 mil en 2026. Con un Niño extremo, la cifra bajaría a 105 mil, una pérdida de 78 mil empleos que superaría a todo el empleo formal directo del sector en 2025, es decir 49 mil puestos.
Para 2027, el estudio proyecta entre 17 mil y 44 mil empleos comprometidos adicionales, según la severidad del Niño. La captura de anchoveta podría caer 62% frente a 2025 en el escenario más severo, con 2.9 millones de toneladas de anchoveta que el sector dejaría de extraer entre 2026 y 2027.
El golpe también alcanzaría al PBI y a las exportaciones. Luna explicó que el aporte directo de la pesca industrial representa 1,3% del PBI, pero que, al considerar los efectos sobre proveedores y negocios relacionados, el impacto asciende a 2,1% del PBI. “El estudio de Apoyo sostiene que va a caer a la mitad, el aporte del sector pesquero industrial va a ser solo del 1.1%. Ese golpe es durísimo. Estamos hablando que son 3.000 millones de dólares de divisas que están en riesgo, que eso es lo que exporta el sector pesquero industrial”, indicó.
Puertos y empleo
Los efectos se sienten con mayor intensidad en los puertos de Chimbote, Malabrigo y Razurí, donde la paralización de la pesca repercute sobre trabajadores, comercios y servicios. “Casi la mitad de los ingresos de la población de Razurí dependen del sector pesquero. Estamos hablando que hay una pandemia de pronto, ¡pum!, y la gente no tiene plata. ¿De qué va a vivir todas esas familias de Malabrigo, Razurí? Porque hoy no tienen trabajo, no tienen fuentes alternativas, porque el agro también está golpeado”, manifestó.
Pese a este escenario adverso, la dirigente empresarial destacó que las empresas pesqueras afrontarán el Niño Costero 2026 con mayor solidez financiera que en anteriores eventos climáticos.
“En el sector industrial, las empresas pesqueras están en una mejor situación que otros Niños. El Niño de 1997, del Niño de 1982, fueron Niños muy duros, similares al que tenemos por venir, y nos agarró un poco distinto al sector pesquero industrial. […] Es decir, no vemos un riesgo de colapso de las empresas pesqueras”, afirmó.
Fortalecer IMARPE
Luna planteó fortalecer al IMARPE y mantener un monitoreo permanente de las condiciones del mar para determinar posibles ventanas de pesca sin comprometer la sostenibilidad de la anchoveta. “La pesca depende de IMARPE. La pesca depende de la ciencia. Que IMARPE salga al mar a ver cómo están los recursos, que estén saludables, que estén sostenibles, es decir, que haya pesca hoy, mañana y pasado, y ver cuál es el efecto de estas condiciones sobre los recursos, para cuidar nuestros recursos”, afirmó. La presidenta de la SNP agregó que el sector privado viene colaborando con el Estado mediante sus embarcaciones en actividades como Eureka, desarrolladas con especialistas y personal científico de IMARPE.
Pesca en sur, una oportunidad
La pesca industrial del sur es otro de los puntos señalados por la presidenta de la SNP. Luna sostuvo que un cambio normativo redujo la infraestructura pesquera de esa zona y provocó la pérdida de miles de empleos. “Teníamos 12 plantas industriales pesqueras en el sur, hoy solo hay tres. Se perdieron 7.000 puestos de trabajo. […] Entonces, hoy tenemos que ver también el sur como una oportunidad, porque ese mar se empieza a enfriar antes por los vientos y las corrientes, y de repente es una oportunidad para reactivar la pesca en el sur y darle ingreso a miles de pescadores que dependen de esa actividad”, señaló.
Ante este panorama, la SNP plantea fortalecer el monitoreo científico para determinar cuándo existen condiciones que permitan reanudar la actividad sin comprometer la sostenibilidad del recurso. Luna destacó el trabajo conjunto con IMARPE y el diálogo iniciado con el gobierno de Keiko Fujimori.













