Fuente: MINSA
- En lo que va del 2026, los establecimientos de salud del Minsa han brindado más de 8500 atenciones por traumatismo del ojo y de la órbita
Lima, 21 de agosto de 2026.- El trauma ocular es la principal causa de ceguera unilateral tanto en niños como en adultos, y todos estamos expuestos a este riesgo, incluso en las actividades cotidianas más comunes. Por esta razón, es importante conocer y adoptar medidas preventivas para evitar su ocurrencia. En ese sentido, en lo que va del año 2026, los establecimientos del Ministerio de Salud (Minsa) han brindado un total de 8586 atenciones médicas por lesiones o traumatismo en los ojos y la zona que los rodea.
De acuerdo con la estadística del Sistema de Información en Salud de Minsa, las atenciones se brindaron por lesiones en la superficie del ojo, como raspaduras en la córnea, golpes en el ojo o alrededor de este, cortes o lesiones graves, así como otros traumatismos oculares.
El Dr. Harvy Honorio Morales, coordinador nacional de la Estrategia Sanitaria Nacional de Salud de Salud Ocular y Prevención de la Ceguera del Minsa, explicó que entre las causas más frecuentes de trauma ocular se encuentran los accidentes domésticos, actividades recreativas y deportivas, las agresiones físicas, las actividades laborales industriales, agrícolas, la construcción y los accidentes de tránsito. Estas lesiones afectan con frecuencia a niños y jóvenes y se presentan principalmente en varones.
“Para prevenir el trauma ocular es fundamental evitar la manipulación de objetos peligrosos como elementos punzocortantes, artefactos pirotécnicos o sustancias químicas que puedan causar daño”, indicó.
Asimismo, resaltó la importancia de proteger adecuadamente los ojos de la luz solar directa y la exposición a productos químicos dañinos. “Más del 90 % de las lesiones oculares pueden prevenirse con medidas básicas de cuidado como implementos de seguridad, los protectores asignados durante el trabajo, uso del cinturón al conducir, evitar el uso de armas blancas y de fuego, y no conducir bajo los efectos del alcohol o drogas”, precisó.
Ante una lesión ocular, se debe evitar frotar o presionar el ojo y no intentar retirar objetos que estén incrustados. Si hubo contacto con una sustancia química, se debe lavar inmediatamente el ojo con abundante agua limpia. El dolor intenso o persistente, la disminución de la visión, la sensibilidad a la luz, el lagrimeo, el enrojecimiento o el sangrado son señales de alarma. Ante cualquiera de estas situaciones, se debe acudir de inmediato a un establecimiento de salud para recibir evaluación y atención especializada con el médico oftalmólogo.
En el marco del Día Internacional de la Prevención del Trauma Ocular, que se conmemora cada 23 de agosto, el Minsa reafirma su compromiso de continuar fortaleciendo la adopción de medidas preventivas para proteger nuestros ojos y prevenir lesiones oculares que pueden llevar a la ceguera.












