FUENTE: IIMP
- La digitalización y automatización podrían triplicar la contribución de las inversiones tecnológicas a los resultados operativos de las empresas, según proyecciones de McKinsey & Company.
Lima, 7 de noviembre de 2026.- El gasto mundial en inteligencia artificial (IA) crecería 50 % durante 2026, según proyecciones de Gartner, lo que plantea nuevos desafíos para la industria mineroenergética en productividad, eficiencia y transformación digital. En este contexto, McKinsey & Company estima que una adecuada estrategia de inversión tecnológica podría triplicar su contribución a los resultados operativos de las empresas hacia 2030.
Estas perspectivas fueron abordadas durante el XVII Foro Anual TICAR 2026, organizado por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), donde Julia Torreblanca, presidenta del gremio, destacó el potencial de la inteligencia artificial, la automatización y el análisis de datos para fortalecer la competitividad del sector.
Sin embargo, advirtió que “el verdadero desafío (de la industria) no está solo en incorporar nuevas tecnologías, sino en lograr que estas generen resultados concretos para nuestras empresas y el país”.
Solo el 13 % obtiene resultados significativos de sus inversiones tecnológicas
Pese al crecimiento de la inversión digital, cifras de Gartner revelan que solo el 13 % de los ejecutivos de tecnologías de la información (TI) afirma haber alcanzado un valor significativo o transformador mediante estas inversiones, lo que evidencia la necesidad de priorizar soluciones con resultados medibles.
Al respecto, Eduardo Rojas, presidente del Comité de Tecnología e Innovación de la SNMPE, destacó que la incorporación de nuevas tecnologías no garantiza por sí sola mejores resultados, por lo que resulta fundamental identificar inversiones estratégicas, implementar adecuadamente las soluciones y evaluar el valor que generan para las empresas.
Durante el encuentro también se analizaron aplicaciones de inteligencia artificial, ciberseguridad y operaciones integradas, así como la importancia de fortalecer las capacidades del talento humano para aprovechar estas herramientas.
De cara a 2030, el sector mineroenergético enfrenta el reto de transformar la innovación tecnológica en mejoras sostenibles de productividad y eficiencia, consolidándola como un factor estratégico para su competitividad.












