RCR, 19 de enero de 2026.- El ecologista e integrante del colectivo Moyobamba 500 años, David Landa, sostuvo que un ferrocarril es una herramienta para organizar el territorio porque permite establecer estaciones fijas bajo criterios de zonificación ecológica económica. Agregó que, ante el interés de Brasil y China por transportar mercancías hacia el puerto de Chancay, la integración ferroviaria se convierte en un asunto de defensa nacional para enfrentar el desplazamiento de actividades del narcotráfico y grupos criminales externos.
“La Amazonía peruana continúa fragmentada en islas logísticas dependientes de ríos y vuelos, y se ha convertido en una situación que encarece la vida, debilita la competitividad regional y limita la presencia efectiva del Estado en amplias zonas del territorio”, dijo en La Semana por RCR.
Precisó que esta desconexión ha favorecido la expansión de economías ilegales como el narcotráfico y la minería ilegal, especialmente en zonas fronterizas, donde incluso se reporta la presencia de organizaciones criminales extranjeras. “El debate ya no debe centrarse en si se construyen o no carreteras, sino en qué tipo de conectividad puede integrar la Amazonía sin acelerar la deforestación ni profundizar el desorden territorial”, expresó.
Landa afirmó que el ferrocarril aparece como una opción estratégica para el ordenamiento del territorio, al permitir una conectividad planificada y controlada. A diferencia de las carreteras, indicó, el tren opera de estación a estación, lo que facilita definir puntos de desarrollo bajo criterios de zonificación ecológica y económica, evitando la ocupación informal y la colonización desordenada del bosque.
“Las carreteras han generado el llamado efecto espina de pescado, donde cada kilómetro se convierte en un foco de invasión territorial, ya que el 95% de la degradación ambiental se concentra en los cinco kilómetros adyacentes a las vías terrestres y que, solo entre 2015 y 2018, se abrieron más de 3,300 kilómetros de trochas en la Amazonía, acelerando la pérdida de bosques y la expansión de asentamientos ilegales”, sostuvo.
Destacó que el ferrocarril permitiría integrar sin colonizar, con menor huella de carbono, mayor eficiencia en el transporte de grandes volúmenes y un control más efectivo del uso del suelo “Este tipo de infraestructura no solo debe verse como un proyecto económico, sino también como una herramienta de soberanía y defensa nacional, considerando los intereses internacionales en corredores logísticos amazónicos”, anotó.
Remarcó que cualquier iniciativa de este tipo debe partir de una decisión política firme y del fortalecimiento del ordenamiento territorial, comenzando por la zonificación ecológica y económica. “Promover conectividad sin un Estado fuerte puede ser incluso más perjudicial que el aislamiento, ya que abre la puerta a una mayor degradación ambiental y social”, subrayó.
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