RCR, 16 de julio 2026.- Una eventual liberación del expresidente Pedro Castillo podría provocar un incremento de los actos de violencia en distintas zonas del país y convertirse en un factor de desestabilización para el gobierno de Keiko Fujimori. Así lo advierte el exdirector general de Inteligencia del Ministerio del Interior y exmiembro del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN), José Luis Gil Becerra.
“No es que la situación política se agite, sino que se agite la violencia. Lo que sí puede suceder es un incremento de los actos de violencia a nivel nacional. Y es lamentable decirlo que se necesita un muerto, o dos, o tres, para colocarle al nuevo gobierno la etiqueta de asesino o genocida y alimentar el odio entre los pocos peruanos que aún siguen a estos grupos», afirmó Gil en Red de Comunicación Regional (RCR).
Explicó que, a su juicio, tras las elecciones presidenciales de 2026 los sectores de izquierda radical encabezados por el candidato derrotado (Roberto Sánchez) mantendrán como prioridad la búsqueda del poder político, aunque descartó que estén en condiciones de provocar una guerra civil.
El objetivo: minar al nuevo gobierno
“El objetivo es bajarse al nuevo gobierno, sea quien sea, no importa. El problema de fondo es el poder para el socialismo. No están pensando en la democracia, no están pensando en la salud de la gente. Si hoy no han podido acceder o tomar el poder y este proceso va a demorar cinco años, se retrasa todo su proyecto de aplicar medidas para llevarnos hacia el socialismo en el Perú. Estos perdedores no van a hacer ninguna revolución, no habrá una guerra civil y no van a tomar el poder del Estado», expresó.
Como experto en temas de seguridad e inteligencia, Gil sostuvo que estos grupos podrían aprovechar el aumento de la criminalidad y los conflictos sociales existentes para insertarse en protestas ciudadanas legítimas y amplificar la tensión. En ese contexto, mencionó que problemas vinculados a la minería, la minería ilegal y otras demandas sociales podrían ser utilizados como escenarios para promover acciones de violencia.
«¿Qué les ayuda? El fenómeno criminal, que cada día va a poner un poco más ansiosa a la población. La gente va a querer salir a las calles por los problemas sociales que genera la criminalidad y ellos aprovecharán esas protestas legítimas para infiltrarse y seguir minando al gobierno», manifestó.
Inteligencia policial es prioridad
Respecto a las acciones que debería adoptar el gobierno de la presidenta electa Keiko Fujimori, el exdirector de Inteligencia del Mininter afirmó que la principal herramienta para enfrentar tanto la violencia política como el crimen organizado debe ser el fortalecimiento de la inteligencia policial operativa.
«La punta de lanza de la lucha contra toda forma de violencia criminal tiene que ser la inteligencia, la inteligencia policial operativa. Los órganos de inteligencia tienen que agudizar sus procedimientos para detectar a quienes quieren generar el caos y sacarlos de las calles con una estrategia de combate contra la criminalidad», enfatizó.
Asimismo, sostuvo que el nuevo gobierno debe fortalecer el sistema de inteligencia nacional con mayores recursos y una planificación estratégica, en lugar de concentrar los esfuerzos únicamente en la adquisición de equipos o patrulleros.
«No es estrategia comprar diez mil patrulleros. Esa es una gran acción táctica. La estrategia consiste en fortalecer la inteligencia nacional. Si hoy se activan los órganos de inteligencia a su máxima potencia, será posible detectar de manera quirúrgica a quienes quieren traer abajo al país», afirmó.












