RCR, 14 de Agosto de 2026.- El fenómeno de El Niño Costero ya se encuentra alterando el clima del país y muestra señales de transformarse en un evento de magnitud extraordinaria. Así lo advirtió la investigadora científica y meteoróloga Elizabeth Silvestre, quien señaló que las modificaciones climáticas ya son perceptibles en la costa peruana, citando como ejemplo directo el invierno inusualmente cálido que registra Lima en comparación con años anteriores.
“Los impactos que se van a percibir de manera mucho más intensa será en los meses de diciembre, enero y febrero, y se debe evaluar no solo el impacto de las variables climáticas, sino lo que esto desencadena en cada una de las localidades de acuerdo a su nivel de vulnerabilidad”, precisó la especialista.
Las alertas sobre la magnitud del fenómeno no son infundadas. Según el más reciente informe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA), existe más de un 95 % de probabilidad de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte durante la primavera y el verano en el hemisferio sur.
Al respecto, la Dra. Silvestre —docente de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM)— reveló en entrevista con la Red de Comunicación Regional (RCR) que el índice del Niño costero alcanzó un valor de 1,4 en el reciente trimestre mayo-junio-julio.
La especialista enfatizó que en la zona norte del país la ocurrencia de precipitaciones combinadas con altas temperaturas es inevitable. “El Niño, en esencia, para nosotros en el Perú, va a generar precipitaciones en la zona norte del país. Eso es definitivo. No existe una alternativa adicional”, aseveró.
Sin embargo, los daños no se limitarán a los desastres hidrometeorológicos tradicionales en el Sector Agrícola, el incremento térmico amenaza las fases clave de madurez y frutificación en los cultivos de la costa.
En Salud y Alimentación, las elevadas temperaturas y el estancamiento de aguas pueden acelerar emergencias sanitarias e inseguridad alimentaria y en infraestructura un riesgo alto para vías de tránsito, puentes y viviendas en zonas no mitigadas.
Para contrarrestar estos efectos, Silvestre destacó la urgencia del modelamiento atmosférico a escala micro. “Estamos desarrollando estrategias y soluciones basadas en modelamiento atmosférico para anticipar cuánta lluvia caerá en cada distrito. Conocer con 15 días de anticipación la cantidad de lluvia prevista permitiría movilizar ayuda y adoptar medidas de prevención reales”, explicó.
Finalmente, la doctora en meteorología hizo un llamado a la resiliencia comunitaria. Sostuvo que la población debe activar la memoria colectiva y el conocimiento acumulado de eventos pasados para tomar acciones inmediatas en la protección de sus hogares e infraestructura local.
“A la población hay que capacitarla o ellos mismos tienen que internalizar cuáles han sido los impactos en eventos anteriores. Frente a eso, deben hacer una revisión de sus condiciones actuales para preparar sus casas, carreteras y puentes de acuerdo a lo que ya han vivido”, concluyó.
Ver entrevista completa:













