RCR, 04 de mayo 2026.- La crisis hídrica en Cajamarca no es un problema de falta de recursos, sino de gestión y decisión política. Así lo advirtió el ingeniero Edwin Pajares, gestor de proyectos de infraestructura de la Dirección de Agricultura del Gobierno Regional de Cajamarca, quien subrayó la necesidad imperativa de que los gobiernos nacional, regional y local articulen esfuerzos para priorizar las obras de envergadura que la región demanda.
El especialista enfatizó que la construcción de la presa de Chonta es una tarea urgente e impostergable para cerrar definitivamente la brecha de agua en la región, señalando que, mientras el equipo técnico cumple con la elaboración de expedientes y la gestión de incidencia, la ejecución final de estos megaproyectos depende estrictamente de la voluntad de las autoridades políticas de turno.
Pajares fue claro al señalar que el presupuesto existe, pero debe ser canalizado correctamente hacia el sector hídrico para evitar crisis sociales y productivas a corto plazo.
«El Gobierno Regional de Cajamarca ha puesto los recursos necesarios, pero se requiere una visión de Estado donde el agua sea la prioridad absoluta», apuntó, en declaraciones a RCR.
Mencionó que además de la presa de Chonta, es vital asegurar el financiamiento para la presa de Hualtipampa y otros proyectos de gran calado. Según el ingeniero, de no garantizarse esta inversión de manera conjunta entre los tres niveles de gobierno, la región enfrentará serios problemas de abastecimiento que limitarán su desarrollo económico y social.
Como parte de la estrategia para mitigar este déficit, el funcionario destacó que el Gobierno Regional viene impulsando la siembra y cosecha de agua, logrando a la fecha la construcción de 10 mil reservorios en provincias como Cajabamba, San Marcos, Contumazá, San Miguel y San Pablo.
Esta iniciativa, que actualmente se expande hacia Celendín, Jaén y San Ignacio, tiene como meta alcanzar los 15 mil reservorios, sumándose a la creación de 200 cochas que, aunque han enfrentado retos en su avance, resultan fundamentales para almacenar volúmenes que oscilan entre los 200 mil y el millón de metros cúbicos.
Estas obras menores son el soporte inmediato de los agricultores durante las épocas de estiaje, cuando los caudales de los ríos bajan drásticamente, permitiéndoles asegurar una segunda cosecha y proteger su medio de vida mediante un riego regulado y eficiente.













