RCR, 15 de abril 2026.- El Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), entidad adscrita al Ministerio del Ambiente, detectó un manejo inadecuado de residuos sólidos en el área degradada de Inquilhuato, ubicada en el centro poblado de Ivochote, distrito de Echarati (Cusco), y ordenó su reubicación ante el riesgo ambiental generado por las intensas lluvias, informó la jefa de la Oficina de Enlace en La Convención, Yajaida Mendoza.
“Los residuos inorgánicos están expuestos, no se encuentran techados ni en una zona impermeabilizada, lo cual puede generar un riesgo al ambiente porque esta es una zona de ceja de selva y se tiene bastantes precipitaciones pluviales. Esto implica que se pueda generar algún tipo de filtración”, declaró Mendoza en Red de Comunicación Regional (RCR).
¿Qué es un área degradada?
La funcionaria explicó que un área degradada, antes denominada botadero, corresponde a un espacio de residuos sólidos identificado en el inventario del OEFA. En el caso de Ivochote, el área abarca 4.530 hectáreas y recibe diariamente 0.724 toneladas de residuos municipales.
Refirió que durante la supervisión, si bien la municipalidad realiza la segregación de residuos orgánicos e inorgánicos, se detectaron deficiencias en su disposición final. Esto motivó la orden de trasladar los residuos al área de acondicionamiento y reforzar las labores de soterramiento, cobertura y control en la zona.
“Lo que se ha dispuesto es que estos residuos sean trasladados al área de acondicionamiento, pues ellos tienen un área específica para tal punto, y que continúen con las labores de soterramiento, cobertura y disposición continua en el área degradada de residuos sólidos”, sostuvo.
Supervisión y obligaciones municipales
En ese contexto, Mendoza señaló que las supervisiones del OEFA son inopinadas y buscan garantizar objetividad en la verificación del manejo de residuos. Indicó que estas acciones priorizan la orientación a las municipalidades para que cumplan con sus obligaciones ambientales y corrijan prácticas inadecuadas antes de aplicar sanciones.
“Nuestra supervisión tiene por finalidad orientar, redirigir la conducta del administrado para que pueda cumplir sus obligaciones ambientales y lo que dice la norma. Nosotros realizamos un acompañamiento continuo para que puedan corregir la conducta en la medida de lo posible, siempre y cuando esta sea leve y no haya generado un daño”, afirmó.













