RCR, 18 de marzo de 2026.- La falta de insulina en los hospitales es solo la punta del iceberg de la actual crisis sanitaria por el desabastecimiento de varios medicamentos en el país, advirtió el exviceministro de Prestaciones y Aseguramiento en Salud, Herberth Cuba García.
En diálogo con Red de Comunicación Regional (RCR), explicó que el problema no se limita a un solo fármaco, sino que refleja fallas en la planificación y en el sistema de compras del sector.
“El tema de la insulina es solo la punta del iceberg. En realidad hay desabastecimiento de una serie de productos farmacológicos porque no se tomaron las precauciones de realizar las compras desde diciembre o noviembre, cuando ya se había aprobado la ley de presupuesto”, alertó el médico y experto en políticas de salud pública.
Señaló que los problemas en la cadena de abastecimiento podrían prolongarse durante las próximas semanas debido a los tiempos que requieren los procesos de adquisición pública. “Esto va a generar que por lo menos en marzo, abril y hasta mayo pueda haber algún nivel de desabastecimiento”, advirtió.
En ese contexto, sostuvo que el nuevo titular del Ministerio de Salud, Juan Carlos Velasco Guerrero, deberá enfrentar una situación compleja desde el inicio de su gestión, marcada por la escasez de medicamentos y la presión de la demanda en hospitales y centros de salud. “Este es el problema más grande que hereda esta gestión nueva de la gestión anterior”, remarcó.
Falla en las compras de medicinas
El especialista atribuyó parte del problema a fallas en la planificación de las compras estatales. Según explicó, la aprobación del presupuesto nacional habilita a las entidades del sector salud a iniciar de inmediato los procesos de adquisición de medicamentos para el año siguiente. “Cuando en noviembre se aprueba la ley de presupuesto ya tienes el marco legal para hacer la compra inmediata. Aquí no se hizo”, cuestionó.
De acuerdo con Cuba, este retraso tiene consecuencias directas porque las adquisiciones públicas de medicamentos no se concretan de manera inmediata. Los procesos incluyen etapas de convocatoria, licitación y evaluación que pueden extenderse durante varios meses, lo que dificulta cubrir rápidamente la demanda cuando el stock se agota.
A ello se suma, según indicó, una deficiente articulación entre las instituciones encargadas de la regulación y de la logística de compras. “No ha habido una adecuada coordinación entre Digemid, que suspende el registro sanitario, y el Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud (Cenares), que es el ente que realiza las compras”, afirmó.
Advirtió que estas fallas de gestión pueden generar un efecto en cadena en el sistema sanitario, especialmente cuando se suspenden registros de medicamentos sin contar con alternativas de abastecimiento. En ese escenario, subrayó que el nuevo ministro deberá priorizar medidas urgentes para restablecer el suministro y evitar que la escasez continúe afectando a los pacientes en los próximos meses.












