FUENTE: INSTITUTO DE INGENIEROS DE MINAS DEL PERÚ
- Líder del Foro Confianza en GESS 2026 advierte que la confianza ya no puede entenderse como un intangible reputacional, sino un activo estratégico para garantizar fortalecer la legitimidad institucional y facilitar avances hacia el desarrollo sostenible.
Lima, 03 de junio de 2026.- En un contexto marcado por la polarización social, la desconfianza ciudadana y la fragmentación institucional, la confianza viene consolidándose como un activo cada vez más relevante para las organizaciones y para la estabilidad institucional y social, sostuvo Ángel Rodríguez, líder del Foro Confianza en GESS 2026 y gerente de Sostenibilidad, Estrategia, Proyectos y Alianzas en Credicorp.
Rodríguez señaló que hoy la confianza es un habilitador clave para la continuidad de los negocios, la gestión de crisis y la construcción de consensos sociales.
El especialista explicó que estudios internacionales como el Edelman Trust Barometer e Ipsos sugieren que las organizaciones con mayores niveles de confianza tienden para contar con mejores condiciones para operar en entornos complejos y lograr que sus decisiones sean comprendidas y aceptadas por la sociedad. Además, advirtió sobre el crecimiento de la denominada “insularidad social”, fenómeno en el que las personas confían únicamente en sus círculos cercanos y desconfían de instituciones o actores externos.
“Sin confianza no hay licencia social para operar, y sin condiciones mínimas de legitimidad y colaboración resulta más difícil sostener procesos de desarrollo en el largo plazo”, afirmó. En ese sentido, remarcó que las organizaciones que logren construir relaciones genuinas con sus grupos de interés estarán mejor preparadas para impulsar procesos de innovación y colaboración a lo largo de sus cadenas de valor.
Desde la experiencia del sector privado, indicó que la confianza se construye principalmente a partir de la coherencia entre lo que las organizaciones dicen y lo que realmente hacen. Añadió que los llamados “momentos de la verdad”, es decir, los pequeños puntos de contacto entre una organización y las personas son determinantes para fortalecer o debilitar la percepción de confianza.
“La confianza no se construye solo con grandes discursos, sino con detalles consistentes en la experiencia cotidiana”, señaló. Asimismo, destacó que las empresas deben fortalecer su cercanía con las comunidades, escuchar activamente y rediseñar procesos, productos y espacios de relacionamiento poniendo realmente al usuario en el centro de sus decisiones.
El representante de GESS sostuvo además que, en escenarios de alta desconfianza ciudadana, las empresas tienen la oportunidad de contribuir a la cohesión social sin reemplazar al Estado. Para ello, destacó la importancia de promover espacios de diálogo, escucha y participación informada dentro de las organizaciones y comunidades laborales, fomentando el respeto y la convivencia democrática.
Finalmente, resaltó que la construcción de confianza de largo plazo requiere articulación entre sector privado, sociedad civil y Estado. Indicó que experiencias exitosas en sectores como la gastronomía y el turismo demuestran que los avances sostenibles se alcanzan cuando distintos actores trabajan sobre objetivos comunes.
“En ese marco el Encuentro Internacional de Gestión Social y Sostenibilidad (GESS) busca convertirse en un espacio para impulsar la colaboración, el intercambio de miradas y la generación de espacios de diálogo y construcción de agendas comunes en el país”, concluyó.












