Fuente: ANDINA
Lima, 26 de octubre de 2026.- Alrededor de 3,000 hectáreas de arroz de la campaña chica y más de 35.000,hectáreas de cultivos de mango del valle de San Lorenzo, en Tambogrande, se encuentran en situación de vulnerabilidad ante las lluvias intensas previstas por los posibles efectos del fenómeno El Niño.
Miguel Castillo Vera, presidente de la Junta de Usuarios del Sector Hidráulico San Lorenzo (Jushsal), advirtió que el sector agrario enfrenta un escenario complejo y pidió fortalecer las acciones preventivas para proteger los cultivos y la economía de miles de familias que dependen de la agricultura.
El dirigente señaló que los agricultores necesitan respaldo presupuestal y técnico del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) para ampliar los trabajos de prevención, movilizar maquinaria pesada y atender los puntos críticos del valle.
Limpian canales con recursos propios
Ante la demora en las transferencias estatales, la Jushsal ha iniciado trabajos de descolmatación y limpieza de canales y drenes estratégicos con recursos propios. Sin embargo, Castillo Vera advirtió que estos fondos son insuficientes para atender la magnitud de los riesgos.
La preocupación también alcanza a los productores que financiaron sus campañas agrícolas mediante préstamos bancarios o créditos de terceros y que podrían afrontar pérdidas económicas si las precipitaciones afectan sus cosechas.
Producción de mango caería hasta un 85 %
El panorama para el mango también es preocupante. Según Castillo Vera, en la presente campaña del valle de San Lorenzo solo se alcanzaría entre el 15 % y el 20 % de la producción habitual.
Esta caída afectaría los ingresos de los agricultores, la disponibilidad de fruta para exportación y el empleo local, especialmente durante las etapas de cosecha y empaque, que generan puestos de trabajo temporales.
Agricultores esperan respuesta del Gobierno
La Junta de Usuarios solicitó al Gobierno central atender con prioridad las necesidades del valle y reforzar la infraestructura hidráulica para reducir el impacto de las lluvias.
Los productores advierten que la protección de los canales de riego, la limpieza de drenes y la intervención en los puntos críticos son medidas necesarias para reducir los daños en una de las principales zonas agrícolas de Piura.
La preocupación se centra en evitar que las precipitaciones comprometan las cosechas, agraven el endeudamiento de los productores y afecten el sustento de las familias que dependen de esta actividad.












