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CONVULSIONES EN NIÑOS: ¿QUÉ DEBEN Y NO DEBEN HACER LOS PADRES DE FAMILIA ANTE UNA CONVULSIÓN FEBRIL?

Fuente: MINSA

  • Especialista del INSN Breña recomienda mantener la calma y colocar al niño de lado en una superficie segura

Lima, 18 de Septiembre de 2026.- Las convulsiones fabriles son episodios que pueden ocurrir cuando un niño entre los 6 meses y los 5 años de edad presenta fiebre que supera los 38 °C. Aunque estas convulsiones son alarmantes para las familias, suelen durar pocos minutos y no generar consecuencias graves en el cerebro, informó el Ministerio de Salud (Minsa).

Según el Dr. Nicolás Ramos, médico del Servicio de Neuropediatría del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) Breña, una convulsión febril simple afecta todo el cuerpo, dura menos de 15 minutos y no vuelve a presentarse dentro de las 24 horas.

Sin embargo, es importante que los padres observen la hora desde que comienza la crisis. “Si la convulsión llega a 5 minutos o más, debe buscarse atención médica de emergencia porque una crisis prolongada requiere tratamiento oportuno”, dijo el doctor.

¿Qué hacer durante una convulsión?

Ante un episodio convulsivo, lo primero que deben hacer los padres o tutores es mantener la calma y proteger al menor para evitar que se lesione. De acuerdo con el especialista, debe colocarse al niño en un lugar seguro, retirar los objetivos cercanos con los que pudiera golpearse y, cuando sea posible, colocarlos suavemente de lado.

“Es fundamental observar la hora para conocer cuánto dura la crisis y permanecer junto al niño hasta que vaya recuperándose. No se deben introducir cucharas, dedos ni ningún otro objeto en la boca; pues el niño no puede tragarse la lengua, y estas maniobras pueden ocasionar lesiones”, explicó el Dr. Nicolás Ramos.

Asimismo, exhortó que tampoco se debe intentar detener los movimientos sujetándolo, ni darle agua o alimentos mientras está convulsionando o hasta que esté completamente despierto y recuperado.

¿Cuándo buscar ayuda médica?

Si bien una convulsión febril puede ser asistido inicialmente por el padre de familia o tutor, es importante identificar algunas señales que evidencien la necesidad de requerir atención médica de emergencia.

Por ejemplo, cuando el episodio convulsivo dura 5 minutos o más, se presenta otra crisis sin que el niño haya recuperado adecuadamente la conciencia, dificultad para respirar, lesión importante durante el episodio o no se recupera progresivamente después de la crisis.

“Si se trata de la primera convulsión que presenta el niño o la niña, debe recibir una evaluación médica para determinar la causa de la fiebre y confirmar que efectivamente se trate de una convulsión febril. Es importante señalar que una convulsión febril no significa que el menor tenga epilepsia”, concluyó.