El especialista considera más viable en el corto plazo la meta de modernizar otros 3.000 colegios.
RCR, 15 de septiembre 2026.- La construcción de 2.000 colegios nuevos durante los próximos 4 años prevista por el Plan Nacional de Educación 2026-2031 exigirá recursos y una gran capacidad de ejecución por parte del Ministerio de Educación (Minedu), sostiene el especialista en temas educativos Gustavo Nakamura.
El director de la Oficina Regional del Instituto de Estudios Americanos (CEFAS-CEU) consideró que las medidas anunciadas por la presidenta Keiko Fujimori para el sector educación representan un desafío importante para cerrar las brechas pendientes en infraestructura, conectividad, cobertura y aprendizajes, así como para recuperar la meritocracia docente y fortalecer el liderazgo de los directores.
“El ministro Educación, José Antonio Chang ha planteado construir 2 mil colegios. La propuesta es ambiciosa, lo cual felicitamos, porque es una medida que todos los peruanos esperaban. Pero no es fácil porque esto depende del Programa Nacional de Infraestructura Educativa (Pronied), del Minedu, y sabemos que no es nada eficiente. Al contrario, podríamos decir que es ineficiente”, afirmó Nakamura en Red de Comunicación Regional (RCR).
Recursos para las obras
Al referirse al financiamiento, Nakamura señaló que será necesario definir de dónde provendrán los recursos para concretar la meta de infraestructura planteada por el Ejecutivo.
“El tema es cómo conseguir que un colegio promedio, colegio y medio por día se construya. Eso es una valla bien alta que le ponen al ministro Chang, pero entiendo que si ha asumido la cartera es porque tiene la capacidad de cumplirlo. Veremos en los próximos días cuántos colegios se han construido realmente, o sea, todavía hay que esperar cuál va a ser el mecanismo”, sostuvo.
Frente a esa exigencia, Nakamura consideró que hay una meta del propio Plan Nacional de Educación 2026-2031 que podría resultar más viable en el corto plazo: el reforzamiento y modernización de otros 3.000 colegios. Esta intervención permitiría avanzar con mayor facilidad mientras se define el mecanismo para concretar la construcción de nuevos colegios.
Otro punto es el saneamiento de los terrenos de 33.000 instituciones educativas. Nakamura señaló que esta tarea requiere coordinación entre el Ministerio de Vivienda y el Minedu, debido a que la situación de los predios puede convertirse en una barrera para ejecutar inversiones públicas y privadas.
En el tema de la conectividad, en cambio, el especialista consideró que la meta resulta técnicamente alcanzable. El plan plantea dotar de conexión satelital al 100 % de las escuelas hacia julio de 2027, una medida que Nakamura vinculó con tecnologías ya utilizadas en otros países de la región.
“Es posible hacer eso, incluso diría que puede ser antes. La empresa que sé que hace esto es una empresa americana, y lo puede hacer en cinco o seis meses”, afirmó.
Evaluación y meritocracia
En materia de aprendizajes, Nakamura respaldó la recuperación de la evaluación censal, pero planteó ampliar los mecanismos de medición.
“Si los niños son evaluados todos los meses, o cada bimestre o trimestre, ¿por qué no los maestros? Es absurdo. Claro que tienen que ser evaluados. Y no solamente los alumnos, también hay que ser los maestros. Y medir aprendizajes es parte de una forma de saber cómo está el nivel educativo del país”, señaló.
Para Nakamura, combinar capacitación y evaluación debe traducirse en mayores exigencias para quienes integran la carrera pública magisterial, pero el proceso no puede limitarse a la acumulación de certificados o conocimientos teóricos.
“Qué bueno que vuelva a subirse el estándar. Si queremos tener mejores maestros, tienes que subir el estándar. No hay más. Ahora, que no solamente sea una evaluación de conocimientos y de currícula, o tener muchos diplomas. Tiene que ver con el famoso acompañamiento pedagógico”, sostuvo Nakamura.
Advirtió que el acompañamiento pedagógico, sin embargo, enfrenta un problema de costos y disponibilidad de especialistas. Nakamura sostuvo que quienes acompañen a los maestros deben tener experiencia directa en el aula, pero aclaró que el promedio de edad del magisterio peruano es muy alto y el costo de implementar este tipo de programas pueden elevar las necesidades presupuestales.
A largo plazo, el especialista consideró que la formación inicial docente como uno de los factores claves para mejorar el sistema educativo. Señaló que formar a los nuevos jóvenes que ingresen a la carrera de Educación requiere trabajar con institutos, tecnológicos y facultades universitarias, y advirtió que los resultados de esta estrategia podrían tomar entre 15 y 20 años.
Sobre la currícula escolar
En cuanto a la reorganización de la currícula escolar, Nakamura sostuvo que el currículo nacional define el tipo de ciudadano que el país busca formar durante las próximas décadas. Por ello, consideró necesario actualizar metodologías y enfoques, pero dentro de una política educativa nacional que se coordine con las regiones.
“Un currículum es un documento técnico e ideológico. No existe currículum que no tenga ideología, porque el ser humano piensa en base a ideas, paradigmas educativos y paradigmas filosóficos. El currículo es un elemento ideológico y político que forma a los ciudadanos en los próximos años”, afirmó.
“Sobre la historia del terrorismo en el Perú, hay que decir las cosas como son, sin mentir ni exacerbar los hechos desde uno u otro lado. Lo que debemos buscar es que el ciudadano tenga pensamiento crítico y que los estudiantes conozcan la historia tal como ocurrieron los hechos. Creo que el ministro Chang está en esa línea”, aseveró.













