RCR, 14 de septiembre de 2026.- El ministro de Salud, Luis Dyer, aún no define un rumbo sobre las políticas que aplicará para fortalecer el sector salud, debido a que primero debe culminar el proceso de reorganización del Minsa, afirmó el experto en políticas de salud pública y exviceministro de Prestaciones y Aseguramiento de Salud del Minsa, Herberth Cuba.
“Todavía no tiene norte sobre qué políticas va a tener que fortalecer porque todavía falta reorganizar y reestructurar el ministerio acorde a los planteamientos que él señala. Segundo: lo que él señala tiene que estar en la Ley de Presupuesto para poder tener los fondos para que eso se lleve a la práctica. Y tercero: se tiene que difundir lo que quiere hacer para generar tranquilidad a la población”, afirmó Cuba en Red de Comunicación Regional (RCR).
Cuba considera que durante sus primeras semanas, Luis Dyer se enfocó principalmente en realizar una evaluación administrativa del sector mediante visitas a hospitales y regiones. “Pero no ha revisado los indicadores sanitarios, tampoco sabe cómo están, por ejemplo, las enfermedades en el país, el número de casos de cada uno de los temas de salud pública”, aseveró.
Explicó que el actual proceso de reorganización contempla un plazo de 90 días para estudiar la situación del Minsa y formular propuestas de mejora. La comisión encargada deberá revisar las distintas direcciones y áreas del ministerio, presentar un informe a los 60 días y otro a los 90 días, antes de avanzar hacia una eventual reestructuración.
“Seguimos en piloto automático”
Sin embargo, Cuba cuestionó que la gestión de Luis Dyer vuelva a estudiar problemas que ya fueron analizados anteriormente. Recordó que en octubre de 2025 se publicó la primera parte del Reglamento de Organización y Funciones del Minsa y que quedó pendiente una resolución ministerial para poner en vigencia ese cambio.
“Ese es un tiempo perdido porque ya se han hecho estudios reiterados en el Ministerio de Salud, e inclusive hay un proceso de reestructuración en marcha”, sostuvo.
Señaló que, mientras culmina el proceso, el ministerio podrá introducir mejoras puntuales de eficiencia, pero las metas de fondo dependerán de la siguiente etapa de reestructuración. En ese contexto, afirmó que, hasta que se defina una nueva línea de acción, “seguimos en piloto automático”.
Presupuesto y deuda del SIS
Uno de los principales problemas que deberá afrontar es la situación financiera del Seguro Integral de Salud (SIS). “En el Congreso de la República se ha explicado que el SIS tiene un saldo en contra, es decir, una deuda. El monto proyectado de la deuda es de S/3.860 millones al 31 de diciembre de 2026, mientras que el presupuesto del SIS es de S/2.700 millones, monto que ya está gastado y que se repetiría para el próximo año”, afirmó.
El especialista advirtió que esta situación comprometería los recursos disponibles para atender las operaciones del SIS durante 2027. También señaló que la deuda alcanza a hospitales de distintas regiones, entre ellas Ica y Piura, cuyos gobiernos regionales requieren esos recursos para cubrir sus propias brechas y pagar a proveedores.
Cuba planteó que el MEF debe definir, junto con el sector salud, cómo atender esta situación y determinar si será necesario modificar la estructura y funcionamiento del SIS. Según su cálculo, si se suman los S/3.860 millones de la deuda proyectada y los S/2.760 millones correspondientes al presupuesto de 2027, el requerimiento total se acercaría a S/6.000 millones.
“¿El MEF va a dar esa plata? No. ¿Qué tiene que haber ahí? Tiene que conversar, sentarse para ver cómo va a trabajar eso. Además, ¿va a reestructurar el SIS? ¿Es una institución que está en falencia? ¿Cómo van a quedar los derechos de los ciudadanos? ¿Les va a cobrar a la gente otra vez como se cobraba antes? ¿Vamos a retroceder a los pobres permanentes en los hospitales? ¿Le vamos a quitar el derecho a la población de acudir a los servicios de salud?”, preguntó.
Infraestructura y medicamentos
También advirtió que el problema presupuestal alcanza a la infraestructura sanitaria. Señaló que la ley de presupuesto contempla una disminución del gasto destinado a inversiones y que, al mismo tiempo, el diagnóstico del sector revela un deterioro extendido de los establecimientos de salud. En ese punto, remarcó que la Contraloría ha señalado que el 97% de los establecimientos de salud del país tienen falencias.
Finalmente, Cuba planteó cambios estructurales en la gestión de medicamentos. Propuso modificar la organización de la Dirección General de Medicamentos y considerar un órgano autónomo que permita abrir el mercado, incrementar la competencia y reducir costos, pero acompañado de mayores controles de calidad para los productos que ingresen al país. También sostuvo que el Minsa debe fortalecer sus laboratorios de control y aprovechar las nuevas posibilidades comerciales vinculadas al puerto de Chancay para impulsar la producción nacional.












