- «El agro sin agua no se mueve; el agua es fundamental», advirtió el Dr. Carlos Manuel Rosales Loredo, quien demandó acelerar la infraestructura hídrica, rechazó posiciones radicales y cuestionó la minería ilegal.
RCR, 09 de septiembre de 2026.- Frente a los graves efectos del cambio climático y la creciente escasez de recursos hídricos en la región, el vicerrector de Investigación y Responsabilidad Social de la Universidad Nacional de Cajamarca (UNC), Dr. Carlos Manuel Rosales Loredo, enfatizó que la atención de la demanda hídrica no puede postergarse más.
«El tema de priorizar el abastecimiento de agua en Cajamarca es de primer orden. Cajamarca necesita agua de manera urgente; la escasez es cada vez más notoria para toda la población. Y el agro sin agua no se mueve; el agua es fundamental», aseveró enfáticamente la autoridad universitaria.
Rosales Loredo sostuvo que, ante el escenario climático actual, la solución integral no debe limitarse a una sola estructura, sino contemplar un sistema multipropósito de almacenamiento a lo largo de toda la cuenca:
Subrayó que la academia respalda la ejecución de grandes obras hidráulicas junto con infraestructuras en la cuenca alta y media, tales como la Presa El Rejo y otras represas aguas arriba.
“ La Universidad Nacional de Cajamarca continuará aportando con investigaciones hídricas, estudios técnicos y la evaluación permanente de la calidad del agua en los afluentes de la zona”, aseguró a Red de Comunicación Regional (RCR).
Rechazo a la oposición radical y crítica a la minería ilegal
En ese sentido, el vicerrector cuestionó las posturas opuestas al desarrollo de proyectos hidráulicos planteadas por algunos sectores locales, haciendo referencia a las críticas vertidas en su momento por el dirigente Marco Arana. Rosales Loredo calificó como «irresponsables y apresuradas» las posiciones que descalifican la viabilidad técnica de las obras sin sustento riguroso.
Finalmente, la autoridad de la UNC instó a actuar con coherencia y responsabilidad social, criticando el silencio de colectivos ambientalistas ante el preocupante avance de la minería informal e ilegal, la cual representa una amenaza real para las fuentes de agua y la seguridad hídrica de toda la población cajamarquina.













