RCR, 26 de agosto de 2026.- La reciente inauguración de los pozos tubulares del Proyecto Ajoscancha marca un hito en la reducción de la brecha hídrica en la región. La obra, ejecutada por la empresa Newmont Yanacocha bajo el mecanismo de Obras por Impuestos, en alianza estratégica con la Municipalidad Provincial de Cajamarca y la Universidad Nacional de Cajamarca (UNC), ha comenzado a cambiar significativamente la calidad de vida de los vecinos e instituciones educativas de la zona.
Agua potable de calidad para la niñez rural
Uno de los mayores impactos de la obra se vivencia en la Institución Educativa N.° 821263, ubicada en el caserío del centro poblado de Aylambo (km 4 de la carretera a la costa). Su director, Ronald Dávila, destacó que por fin los 68 estudiantes de primaria de este plantel rural contarán con un punto directo de agua de calidad.
«Los estudiantes van a ser los más beneficiados. En estas temporadas de estiaje no teníamos agua; imagínense una escuela sin agua para preparar los alimentos de los programas del Estado, el aseo o los servicios higiénicos. Los manantiales solo nos daban agua dos días a la semana, lo cual era insuficiente de lunes a viernes. Contar con agua potable nos permitirá prevenir enfermedades» — Ronald Dávila, director de la I.E. N.° 821263.
El docente resaltó también que el servicio no solo fortalecerá la salud pública, sino que dinamizará la economía local e incrementará las oportunidades de empleo en el caserío de Aylambo, asentado sobre terrenos cedidos en uso por la UNC.
De 2 a 10 horas diarias de continuidad hídrica
Por su parte, el presidente del Comité de Acompañamiento Social del Proyecto Ajoscancha, Eduardo Cusquisibán, enfatizó que la obra resuelve un problema histórico de abastecimiento. Anteriormente, la población dependía de agua de subsuelo sin tratar, cuyo suministro caía dramáticamente a solo dos horas semanales durante la época de estiaje.
Con la puesta en marcha de los pozos tubulares, el servicio se incrementará de dos a diez horas diarias de agua potable tratada.
«Antes no podíamos tomar un agua adecuada. Hoy la zona cuenta con ese líquido vital de calidad. En sectores como Shudal somos más de 1,500 personas y, en total, el impacto abarca a más de 20 mil pobladores y miles de familias que verán aliviada su situación. La gente está feliz al ver un proyecto anhelado que por fin se concluye gracias al esfuerzo coordinado», comentó a Red de Comunicación Regional (RCR).
Alianza tripartita: el camino para cerrar la brecha del agua
El Proyecto Ajoscancha proyecta beneficiar progresivamente a cerca de 40 mil personas de diversos sectores como Ajoscancha, Shudal, La Paccha, Las Begonias, Mártires del Magisterio, Eloina Pajares y Huacariz.
Tanto Dávila como Cusquisibán coincidieron en que este modelo de gestión articulada entre el sector público, la empresa privada y la academia debe mantenerse firme para responder al déficit de infraestructura hídrica en la provincia.












