RCR, 30 de julio 2026.– El gobierno de la presidenta Keiko Fujimori debe recibir las facultades legislativas solicitadas al Congreso de la República y contar con un periodo de tregua política para que pueda ejecutar sus primeras medidas de gestión.
Así lo señalan los analistas políticos José Belón Jara y Tomás Carrasco Manrique que coincidieron en que estas condiciones permitirán la gobernabilidad, aunque también dependerá del diálogo con el Legislativo y de gestos concretos hacia la reconciliación nacional.
“Creo que sí se le tiene que otorgar esas facultades legislativas y esto sí es vital, para viabilizar y darle inmediatas posibilidades operativas al gobierno. Porque si le niegan las facultades legislativas, el gobierno está atado de manos, esperando que el Congreso, a través de los procedimientos largos, expida las leyes necesarias. Por eso la Constitución permite estas facultades delegadas que, previo debate, sí tienen que darse. No creo que la oposición sea tan inconsciente de negarle y paralizar el país en su defecto”, expresó el exfiscal Belón Jara en Red de Comunicación Regional (RCR).
Una tregua política
Belón consideró además que el gobierno de Keiko Fujimori requiere de una tregua política para evaluar sus primeras decisiones.
«Es necesario dar una tregua para evaluar cómo se desarrollan las primeras acciones del gobierno. En cuanto a las víctimas del sur, ese tema debe explicarse claramente a la población, porque se trata principalmente de un asunto legal que no corresponde resolver al Ejecutivo. Lo máximo que puede hacer la presidenta es exigir al Poder Judicial y al Ministerio Público que agilicen las investigaciones sobre las víctimas del sur», aseveró.
Por su parte, Tomás Carrasco coincidió en que una tregua resulta necesaria, aunque remarcó que debe ir acompañada de señales políticas a favor de la reconciliación nacional.
«Una tregua política no solo es importante, sino también necesaria al inicio de un gobierno. Sin embargo, para alcanzarla se requieren gestos políticos, reconocer errores y avanzar hacia la reconciliación del país. Eso debe reflejarse en hechos concretos y no solo en declaraciones o supuestas voluntades. La forma como ha empezado el Senado no constituye una señal favorable. Se necesita reflexión, retomar la cultura de la autocrítica y, a partir de ello, sanar las heridas que aún tiene el país», afirmó Carrasco desde la región San Martín.
Inseguridad y prevención
En el tema de seguridad ciudadana, Carrasco sostuvo que el pedido de facultades legislativas no debe concentrarse únicamente en medidas represivas. Consideró indispensable fortalecer la prevención contra la delincuencia mediante políticas dirigidas a la juventud, ampliar las oportunidades educativas y laborales, así como implementar mecanismos eficaces de reinserción para quienes delinquen por primera vez.
Belón, a su turno, explicó que la reforma penitenciaria demandará una evaluación cuidadosa por parte del Congreso. Señaló que el hacinamiento en las cárceles exige soluciones diferenciadas y planteó revisar la situación de miles de internos.
«Tenemos cerca de 20 mil internos en las cárceles del país y muchos de ellos no están vinculados al crimen organizado, sino a otros delitos. Entre 2 mil y 2,500 cumplen prisión por omisión a la asistencia familiar, una situación que podría aliviar el hacinamiento. Si se establecen beneficios para quienes cancelen al menos el 50 % de la deuda alimentaria, podrían liberarse entre 2 mil y 3 mil internos. Creo que el Congreso y la Cámara de Diputados evaluarán con detenimiento este tema penitenciario», afirmó.
Diálogo con Diputados
Sobre la relación entre el Ejecutivo y el Congreso, Belón afirmó que el diálogo deberá predominar en la Cámara de Diputados, donde se debatirán las principales iniciativas del gobierno. Indicó que agrupaciones como Ahora Nación y el sector encabezado por Jorge Nieto muestran disposición al acercamiento, mientras que incluso sectores de oposición como Juntos por el Perú podrían respaldar propuestas razonables y eficaces.
Agregó que el Senado, donde Fuerza Popular tendrá una posición fortalecida, también desempeñará un papel determinante para asegurar la gobernabilidad.
Al respecto, Tomás Carrasco advirtió que la relación con la Cámara de Diputados podría enfrentar mayores dificultades si el gobierno no demuestra una voluntad real de reconciliación.
Afirmó que Fuerza Popular aún no ha dado muestras suficientes de autocrítica sobre su participación en etapas anteriores de la vida política del país y consideró que solo mediante gestos concretos de concertación técnica y política será posible construir acuerdos duraderos entre el Ejecutivo y el Legislativo.













