RCR, 16 de julio 2026.- Ante la inminente llegada de lluvias extremas proyectadas bajo el escenario climático de El Niño Costero, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) ha puesto en marcha un agresivo plan de contingencia tecnológica y prevención. La estrategia se centra en el despliegue y reinstalación de sofisticados sistemas de monitoreo de huaicos en cuencas de alto riesgo, con el claro objetivo de anticipar la ocurrencia de estos desastres naturales y dotar a las autoridades locales de un margen de tiempo vital para ejecutar evacuaciones y salvaguardar la vida de las poblaciones vulnerables.
Como parte de esta iniciativa preventiva, el equipo científico del IGP volverá a operar su sistema de detección en la quebrada Limón, ubicada en el distrito de Canchaque, provincia de Huancabamba, en la región Piura.
Este sector, históricamente golpeado por los deslizamientos de lodo y piedras, contará nuevamente con herramientas de última generación capaces de identificar de forma automática la presencia de huaicos en su punto de origen y emitir señales de alerta tempranas dirigidas de forma directa al gobierno regional y local antes de que los flujos alcancen las zonas pobladas.
El presidente ejecutivo del IGP, Hernando Tavera, detalló que la institución no se limita únicamente a la investigación de los procesos geofísicos que afectan al país, sino que ha incursionado firmemente en el desarrollo tecnológico e innovación con un enfoque social y preventivo.
Según explicó el especialista, esta andadura comenzó hace cinco años en la quebrada de Huaycoloro, en Jicamarca (Lima), donde se lograron resultados sumamente importantes trabajando de manera coordinada junto con SEDAPAL.
El sistema desarrollado por los científicos peruanos destaca por su precisión y se compone esencialmente de tres tipos de sensores especializados instalados estratégicamente en las partes más altas de las quebradas, donde se gestan los flujos de detritos.
El primer sensor registra la presencia física del flujo de lodo y rocas; el segundo calcula la velocidad con la que se desplaza la masa; y el tercero estima la altura y magnitud del huaico. Toda esta información se procesa en tiempo real para calcular con exactitud el tiempo estimado de llegada de la avalancha a los diferentes puntos de interés en las cuencas media y baja.
Tavera enfatizó la importancia de ubicar estos equipos en las zonas de origen de los deslizamientos para maximizar el tiempo de reacción de las autoridades de defensa civil.
“La señal, transmitida de forma automática una vez detectado el peligro, avisa de manera instantánea al centro de operaciones de emergencia regional, indicándole la existencia del huaico y cuánto tiempo demorará exactamente en llegar a cada punto poblado. Dependiendo de la distancia del área vulnerable respecto a la naciente, este lapso puede resultar definitivo para la supervivencia”, explicó a Red de Comunicación Regional (RCR).
Manifestó que la eficacia de esta red de alerta temprana ya ha sido ampliamente validada en otras regiones de la geografía peruana. Además del monitoreo permanente en la quebrada de Huaycoloro en la capital, el IGP implementó exitosamente esta tecnología en seis quebradas situadas al pie del volcán Misti, en Arequipa, donde ha permitido emitir alertas oportunas ante el descenso de lahares (flujos volcánicos).
Actualmente, el proyecto continúa su expansión nacional con la instalación de sensores en seis quebradas del Callejón de Huaylas, en la región Áncash, orientados a prevenir desastres asociados a posibles desembalses de lagunas de origen glaciar.
Finalmente, respecto al escenario climático global, Tavera recordó que el IGP forma parte activa de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN).
En este espacio multisectorial, la institución científica cumple la alta responsabilidad de elaborar los pronósticos oficiales mediante el monitoreo científico del océano y la atmósfera. Aportar este conocimiento técnico de primer nivel es, según sus palabras, el rol indispensable que les compete para asegurar una correcta toma de decisiones por parte de los gobernantes y proteger a la ciudadanía.













